Miércoles, 2 de Abril de 2008

Felicidad o prevención, una cuestión de deseos

El cómic ‘Percy Gloom' presenta una fábula sobre la obsesión por la seguridad

PEIO H. RIAÑO ·02/04/2008 - 01:50h

Tienes miedo de todo Percy. Nunca has sido feliz bajo el regazo de tu madre. Sales por primera vez al mundo, dejas su protección y esos inventos que ideaba sólo para tu confortabilidad (como el coche que se plegaba en maleta). Quieres trabajar en la famosa empresa de escritores preventivos "A salvo" y formar parte de ese colectivo que prueba y testea los peligros que acecha al común de los mortales antes de que sucedan, para hacer de este mundo un lugar mucho más seguro y, claro, mucho más miedoso. Ese es tu sueño Percy desde que eras pequeño y ahora tratas de hacerlo realidad, pase lo que pase.

Lo que pasa es que Percy Gloom, un ser asustadizo, protagoniza un viaje de los iniciáticos, esos en los que se hace camino de cabotaje con los deseos y se aprende hasta dónde llegan y cuándo para sobrevivir. Percy Gloom es una maravillosa fábula sobre las exigencias de nuestros planes para la vida, sobre la obsesión por el calorcito de la seguridad y de la incapacidad para improvisar sobre la marcha.

Percy Gloom (Editorial La Cúpula) es un cómic extraordinario de Cathy Malkasian, autora procedente del mundo de la animación fílmica y televisiva, donde ha trabajado en títulos como Los Thornberries, Jumanji o Rugrats.

Terror y fantasía

"En aquel tiempo me fijaba en las fuerzas del miedo, el aislamiento y la paranoia, que iban creciendo poco a poco en la cultura de los EEUU. Yo era muy sensible a esas fuerzas y a su asfixia. Hoy el discurso se ha hecho aun más beligerante y brusco", nos cuenta la misma autora cuando le preguntamos en qué estaba pensando cuando se puso manos a la obra con el personaje. Le dedicó un año y le dio forma de cómic, porque "escribir para mí es muy difícil y aun más dibujar, pero cuando se combinan los dos todo sale bien; no sé cómo sucede", reconoce.

Además de dejar en los huesos al dibujo (todo es puro boceto, puro lápiz y carbón, líneas sueltas y mano ligera), resta drama a la fábula gracias a un humor que le concede un tono tragicómico dado el temperamento ingenuo con el que se enfrenta a las cosas. "Pobrecito, es el corazón de la comedia", apunta Cathy.

La culpa de todo, la dichosa felicidad. Obligados a perseguirla y tocarla, somos capaces de llegar donde nunca entraríamos. ¿A qué más teme Percy Gloom: a no ser feliz o a que no le pase nada? ¿O la felicidad consiste en que nunca pase nada?

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