Martes, 1 de Abril de 2008

«Ni tocábamos rock ni seguíamos las guerras de nuestros antecesores»

Kraut Rock, ¿Kraut qué? Dícese del movimiento musical y político ideado en los años setenta como antítesis del pop-rock de habla inglesa // La primera visita a nuestro país del resucitado colectivo Faust, padre de la etiqueta y de alguna cosa más (se lo señala como inventor de la música industrial, precursor del post-punk y padrino del techno), sirve de coartada para desentrañar el misterio que arrastra desde hace décadas

ABEL GONZÁLEZ ·01/04/2008 - 20:37h

La nada tranquila vida en la comuna: Faust se alejó del mundanal ruido para centrarse en el suyo propio.

Faust, el mito. La gran obra de la literatura alemana bautizó en 1969 a uno de los colectivos emblemáticos del Kraut-rock. Una corriente creada por la prensa inglesa en plena empanada de rock progresivo para subrayar a una serie de bandas alemanas que dieron por clausurados los sesenta con propuestas singulares y generadoras. Su influencia sigue dejando frutos en la historia paralela del rock (la permeable a vanguardias), y en la música contemporánea en general.

Can, Neu! e incluso Kraftwerk fueron, junto a Faust y por distintos motivos, maneras estrictamente germanas -ni americanas ni inglesas- de verter nuevos significados al fin de milenio. Pero hubo más: Amon Düül, Popol Vuh, Cluster... ¿Música experimental? ¿Libertinaje creativo aplicado a las escuetas formas del pop-rock? "Faust encarna como nadie la hibridación de géneros a medio camino entre la alta y la baja cultura que define el festival Disgressions", opina Oriol Rossell, músico, crítico y cofundador de este certamen.

Algunos británicos de la generación anterior a Hans-Joachim Irmler, único miembro fundador de la formación que tocará en Barcelona por primera vez en su interrumpida carrera, llamaban krauts a los alemanes. Con el krautrock, Faust -también puño en alemán- responde con un idioma identitario liberador. Un mucho por ciento de sonido y el resto, si acaso, canción.

Ideas al extremo

La formación que se presentará en Disgressions es completamente distinta a la que lo hará este mismo año en Japón o Alemania. "Hay dos grupos que son Faust hoy en día", explica escuetamente Irmler. En realidad, Faust ya nació de dos núcleos musicales diferenciados. Uno centrado en el sonido y otro en las canciones. Campylognatus Citelli, con Irmler y el batería "Zappi" Diermayer y Nukleus, con el bajista Jean-Hervé Péron y el ya fallecido Rudolf Sosna.

Vivieron en comuna en la villa rural de Wümme y se apartaron del ruido mundanal para centrarse en el suyo propio. Este aislacionismo tendió un halo de misterio a los inicios de la banda. Ideal para constituirse en grupo de culto. ¿Existió entonces una escena kraut? "Una de nuestras leyes era vivir aislados de influencias. Sin conexión con otras bandas. Centrados en lo nuestro.

Le pusimos krautrock a la primera canción de del disco Faust IV irónicamente. Es decir, que el flamante krautrock nació precisamente porque Faust no era rock ni estábamos de acuerdo con las guerras de nuestros antecesores. Éramos una progresión de las ideas revolucionarias de los estudiantes europeos de finales de los 60 en Francia, Alemania y Reino Unido. Llevamos esas ideas a otros extremos. Creímos que era un buen momento para crear una música autóctona, desligada del modelo sajón de blues y rock. Nuestra realidad era otra".

Dispares musicalmente, lo que tenían Neu!, Can, Faust y Kraftwerk en común fue "el deseo de constituir un punto de fuga y el intento de crear un nuevo standard musical que tenga sus raíces en Alemania y en la reflexión individual".

Diversión en equipo

Faust fueron un colectivo politizado que expresaba ideales sociales con acciones y sonido. A pesar de su presunta entereza libertaria y gracias a que la psicodelia y el rock progresivo eran tendencias al alza, lograron un buen contrato con Polydor. Su debut homónimo, de cubierta y vinilo transparentes fue un artefacto de arte moderno que encandiló a la prensa y desconcertó al público.

Después del velvetiano So far, Faust ficharon para Virgin en pleno subidón comercial de Tubular Bells (Mike Oldfield) y editaron Faust tapes, el primer disco collage de la historia. El primer cut'n'paste (corta y pega), con lo que ésta técnica supuso en el futuro para la música experimental y para la música electrónica que estaba por venir. Richard Branson, capo de Virgin, tiró la casa por la ventana y en una estratagema promocional chillona, despachó casi 100.000 copias a precio de single, 49 peniques.

Corrieron como octavillas. "Me doy cuenta de la influencia que aun tiene Faust tapes. Es gracioso. Nosotros armábamos el collage a mano. Cortando y pegando cinta magnetofónica de grabaciones previas. Podíamos trabajar en grupo. Era divertido, pero había que sudar", dice Irmler.

El estudio como instrumento

Emplearon trucos de estudio propios de algunos productores de dub jamaicano como Lee Perry o King Tubby. "Por lo que a mí respecta, la mitad de la esencia de Faust",valora Irmler, "radicaba en utilizar el estudio como un instrumento más, no tratarlo simplemente como una máquina registradora que graba sonido. Aun estoy infectado con esa idea. Es como darle una nueva oportunidad al material. Darle una nueva dirección a una sesión que ya está completa. Ofrecerle un nuevo impacto".

Tras Outside the dream syndicate (1973), en colaboración con el músico minimalista Tony Conrad y Faust IV, con la mítica portada de pentagramas en blanco, se los tragó un agujero. Década y pico más para el misterio. "Necesitábamos parar", señala Irmler. "Malgastamos demasiado tiempo peleándonos con gente estúpida como Richard Branson (magnate dueño de Virgin). Después de Virgin, abandonamos. Branson involucrarse en decisiones artísticas a cambio de dinero. Era inaceptable".

Silencio. Hasta que, reivindicados por pioneros de la música industrial como Throbbin Gristle, volvieron en 1990. Los noventa, con bandas de post-rock como Tortoise abonados a largos desarrollos instrumentales brindaron al krautrock una nueva horda de ahijados. La crítica especializada reubicó a Can, Faust y Neu! y sus vinilos adquirieron categoría de incunable. "Nada que sea ‘Faust' puede morir. Lo fáustico no muere", sentencia Irmler.

Disgressions: cuatro citas en un mes

1. Alva Noto & Grup Instrumental BCN216

Después de sus asiduas colaboraciones con Ryuichi Sakamoto, el nuevo genio de la microelectrónica Cartsen Nicolai pondrá sus composiciones al servicio de BCN 216, el grupo residente en l'Auditori de Barcelona dedicado al repertorio contemporáneo. Trato de clásico para el co-director del exquisito sello minimalista alemán Raster Noton (atención al cuidado gráfico de todas sus ediciones). El autor de ‘Xerrox', también en el grupo Signal junto a Frank Bretschneider y Olaf Bender, encarna como nadie al artista digital en mayúsculas. Lunes 28 de abril a las 21.00h.

2. Refree vs Standstill

Refree y el grupo Standstill interpretarán en clave rock piezas de compositores del siglo XX como Edgar Varese, György Ligeti, Steve Reich y Richard Strauss. Hoy, a partir de las 21.00h.

3. Dorit Chrisler vs Reac Table

La interacción entre el theremin y el instrumento creado por el grupo de investigación en Tecnología Musical de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Domingo, 6 abril a las 21.00h.

4. Faust

Cita, por primera vez en España, con una de las facciones que mantiene viva la llama kraut en un milenio al que se anticiparon a finales de los 60. Miércoles, 9 de abril, 21.00h.