Martes, 1 de Abril de 2008

"Digo adiós a la paranoia y vuelvo a Amparo"

Amparanoia, una de las pioneras de la música fusión, lo deja para ser una juglar

GUILLAUME FOURMONT ·01/04/2008 - 20:22h

BLANCA DEL AMO - Amparo Sánchez se entregará a lo acústico y lo latino.

Amparanoia lo deja. "Pasó la paranoia y vuelvo a Amparo", comenta la cantante a la que siempre se la confundió con Amparanoia, aunque su verdadero nombre es Amparo. Amparo Sánchez. Dio varias veces la vuelta al mundo y, aunque vivió en Madrid y reside en un pueblo cerca de Barcelona, conserva intacto el acento de su Jaén natal. "Más que irme, es el momento de una nueva etapa. Quiero otro tipo de canciones en las que no veo fusión", explica.

Santiago de Compostela, una carpa cerca de la Alameda, 1998. Más que actuar en el escenario, ella explota de energía; más que cantar, grita letras potentes aún desconocidas para el público. Madrid, el patio de una casa okupa, 2007. Toca sola, con una guitarra, narra sus canciones que murmuran los asistentes. Dos conciertos que ilustran mejor que las palabras la carrera de Amparanoia, una de las pioneras de la música fusión. El ritmo acústico de aquel concierto madrileño ya anunciaba una despedida que se oficializó el pasado 5 de febrero.

Un bar de Lavapiés

Todo empezó con dibujos, en ya lejanos tiempos del barrio de Lavapiés. "En una servilleta de un bar, escribí: Paranoia, Amparo, Power Machín y unas maracas", recuerda. Era a finales de 1996 y pocos meses después nació El poder del Machín. Melancólicas palabras de un disco que mezclaba flamenco, ritmos del mundo, reggae y otras cosas raras: "Ay, moreno, no me des más dolor"; "Hacer dinero, con lo que sea. Hacer dinero, es tu tarea", dicen dos de sus canciones. Fusión de letras comprometidas cantadas con la ilusión que los sueños pueden hacerse realidad.

Amparo se lo creó. "Los sueños se convierten en realidad", explica en una carta de despedida después de "Gracias, gracias y mil gracias". Pero no lo deja del todo. "Amparanoia era investigar, experimentar. La fiesta era un elemento importante", dice. "Lo veo como una etapa para el futuro".

Gira de despedida

"Busco otra manera de expresarme; ahora me apetece eso. Me despido con ganas". La despedida se hará despacio y con el público. Amparanoia se va de gira para presentar su último álbum, Seguiré caminando. "Con este disco, hice lo que me faltaba: una grabación en directa, un DVD", publicita. Y no se olvida de los amigos. "Lo más importante para mí en los últimos 10 años  fue la gente. Lo que aprendí de ellos". La gente que pasó por el grupo también es su recuerdo con un puntito  agridulce: "Lo más duro fue no quedarse a gusto con algunas personas".

Poemas de Mario Benedetti

¿Proyectos? ¿Nuevas maquetas? Nada más que lo que ya contó. Rumores de sonidos del Sahara, hay al parecer un disco en camino. Amparo dibuja flores en su agenda del día, que no delatan nada. Y lee poseía: "Tengo la convicción de que no existes / Y sin embargo te oigo cada noche / Te invento a veces con mi vanidad / O mi desolación o mi modorra / Del infinito del mar viene su asombro / Lo escucho como un salmo y pese a todo / Tan convencido estoy de que no existes / Que te aguardo en mi sueño para luego". "Bonito, ¿verdad?". Es de Mario Benedetti.

Amparo Sánchez ya tiene asumido su nuevo nombre artístico porque es ella misma, porque quiere "buscar un equilibrio, pasar más tiempo con mis cosas, mi hijo. Me encanta editar fotos, contar historias con la imagen. En realidad, esa despedida es una vuelta al principio, a algo más acústico y latino". ¿Otra cantautora? "Seré una juglar", responde.

Tiene El amor, las mujeres y la vida, del poeta uruguayo, lleno de apuntes. "Lo leo y lo releo. Me gustaría cantar esos poemas". Decidida está a poner música a Benedetti.

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