Martes, 1 de Abril de 2008

El Banco de España rebaja al 2,5% el crecimiento del PIB

Fernández Ordóñez recomienda «cautela» ante la desaceleración y no caer en «alarmismos»

PÚBLICO ·01/04/2008 - 12:06h

La ralentización económica es un hecho. Y, tal como piensa “la mayoría de los expertos”, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, rebajó ayer sus previsiones y dijo  que en 2008 el PIB crecerá el 2,5%, y en 2009, el 2,1%.

Hace un mes, el vicepresidente Pedro Solbes reconoció que “no hay que ser Einstein” para ver que en las circunstancias actuales será difícil que el PIB crezca el 3,1% inicialmente previsto, aunque se negó a revisar a la baja esa cifra hasta junio.

Bruselas, en cambio, recortó del 3 al 2,7% su pronóstico para España en 2008, y distintos organismos y empresas han ido dando a conocer previsiones en la misma línea: la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) situó el crecimiento para 2008 en 2,5%, y entidades financieras como
BBVA, Santander, La Caixa y Caja Madrid también manejan datos similares.

Al término de una conferencia sobre perspectivas a medio y largo plazo de la economía mundial, celebrada en Gran Canaria, Fernández Ordóñez no quiso precisar más sobre el comportamiento de los próximos indicadores económicos, que el Banco de España publicará hoy.

Lo que sí comentó es que esos datos reflejarán una coyuntura de desaceleración económica, y recomendó “cautela” y no caer en “alarmismos” porque eso puede hacer daño “a todos”. Respecto a la inflación, cuyo dato armonizado se hizo público ayer (4,6% en España y 3,5% en la zona euro), el gobernador reiteró que el objetivo del Banco Central Europeo es reconducirla a medio plazo para que vuelva a situarse en niveles cercanos al 2%.

Según dijo, a partir de la segunda mitad de 2008 la inflación de la zona euro comenzará a bajar, aunque también admitió “evidentes riesgos al alza” en el encarecimiento de los precios.

En concreto, Fernández Ordóñez aseguró que entre esos peligros se encuentra fundamentalmente “la evolución incierta” de los precios de la energía y las materias primas.

Así, el máximo responsable del supervisor bancario hizo hincapié en el efecto que sobre la inflación puede tener el aumento de los márgenes empresariales en mercados con un reducido grado de competencia y, sobre todo, “la posibilidad de que emerjan efectos generalizados de segunda vuelta en la fijación de salarios y precios”, que de momento aún no se han producido.

En estos “tiempos difíciles, pero interesantes” a nivel mundial, Fernández Ordóñez pidió tener “ojo” a la hora de modificar la fiscalidad, y abogó por “dejar jugar a los estabilizadores automáticos”.

“Para eso está pensada una buena situación fiscal, para acometer una situación de desaceleración viendo que los ingresos van bajando y que algunos gastos, como el de desempleo, pueden subir y esperemos que transitoriamente, hasta que vuelva a acabar el proceso de desaceleración”, afirmó.

Crisis hipotecaria

En lo que respecta a los efectos de la crisis hipotecaria de Estados Unidos, el gobernador del Banco de España consideró que al sistema financiero español “no le ha llegado ninguno de los virus que sí han afectado al sistema financiero mundial”, como demuestra el hecho de que “no ha habido pérdidas”.

Así, afirmó que la banca española está en una situación muy favorable con relación al contexto económico mundial, “lo que no significa que vaya a ser inmune a lo que pase”, sino que “está bastante preparada para asumir lo que venga”, debido, entre otros factores, a la labor desarrollada por su antecesor, Luis Ángel Rojo, por su exigencia con el sistema de provisiones de las entidades financieras.

Por otro lado, Fernández Ordóñez pidió que no sólo se analice la cotización del euro respecto al dólar, porque examinando la relación de la moneda única con el resto de divisas se descubre “que hay otras que también se están revalorizando, con lo que el efecto no es tan importante como sale en los periódicos”.

Esto, explicó, se debe a que España “comercia con muchos países que, si es verdad que en muchos casos toman como referencia el dólar, no siempre usan esa moneda como tipo de cambio”. En cualquier caso, y para esclarecer que no todo es negativo con la apreciación del euro, recordó que su encarecimiento frente al dólar tiene un impacto negativo sobre el crecimiento y positivo en la reducción de la inflación.