Martes, 1 de Abril de 2008

Una fiel escudera de Mariano

El entonces vicepresidente Rajoy la contrató en 2000 como asesora jurídica

MARIA JESÚS GÜEMES ·01/04/2008 - 07:28h

Llegó envuelta por una nube de fotógrafos. Parecía nerviosa pero ya se había puesto el traje de portavoz. Lo llevaba haciendo una semana. Mientras Rajoy callaba, ella era la única del PP que iba dando la cara. Ya sabía desde hacía unos cuantos días la responsabilidad que iba a recaer sobre ella. Iba a convertirse en la nueva portavoz del Grupo Parlamentario Popular. Pero fue una tumba.

Es todo un reto, pero a ella le gustan los desafíos. De hecho, el primero lo emprendió el 22 de junio de 2000. Recuerda aquella fecha perfectamente porque coincidió con el cumpleaños de su madre. Fue el día en que cambió su vida. El jefe de gabinete de Rajoy, Francisco Villar, buscaba un abogado del Estado que asesorara en temas jurídicos al entonces vicepresidente primero y ministro de la Presidencia. La entrevistó para el puesto y a los dos días la ficharon.

Sáenz de Santamaría hizo las maletas y dejó su puesto en León. Se estrenó con el asunto de las “vacas locas”. En febrero de 2001 se fue con Rajoy a Interior. Esa etapa coincidió con la presidencia española de la UE y los atentados del 11-S. Ella se especializó en inmigración. Después regresaría a La Moncloa, donde le tocó encargarse del desastre del Prestige. Se fue a vivir dos meses a A Coruña. Cuando Aznar designa sucesor a Rajoy, ella comienza a pisar la sede nacional del partido con asiduidad. Debe colaborar en la elaboración del programa del PP para 2004.

La tragedia del 11-M la impresionó especialmente y recuerda que durante todos aquellos días en Génova reinaba el silencio y la conmoción. Cuando el PP pierde las elecciones se queda sin escaño. Durante dos meses estuvo descolgada del partido y aún así estuvo ayudando a Rajoy a preparar el debate de investidura.

No entró en el Congreso como diputada por Madrid hasta que Rodrigo Rato se fue al Fondo Monetario Internacional. Entonces, se sentaría en su escaño. Con el tiempo se trasladaría a uno más cercano a Rajoy, justo en la bancada que se sitúa tras él. Desde allí, durante la pasada legislatura, le ha ido pasando notas y comentándole más de un dato.

De todos modos, el líder del PP tenía grandes planes para ella. A Rajoy le preocupaba mucho el tema territorial y pensó que ella se podría hacer cargo, dado que Sáenz de Santamaría había seguido el Plan Ibarretxe desde sus comienzos. Cuando lo consultó con algunos dirigentes del PP le pusieron algunos peros por su juventud y porque era una gran desconocida.

En el XV Congreso del PP, en octubre de 2004, fue nombrada secretaria ejecutiva de Política Autonómica y Local. Hace cuatro años su rostro se convirtió en el de la renovación. Ayer, muchos de sus compañeros interpretaron el nombramiento como la imagen de la moderación y del cambio de rumbo.

Desde que dejó de estar a la sombra de Rajoy, fue ganando peso por su dedicación. Se fajó con la reforma del Estatuto valenciano, siguió al detalle todo el proceso del de Catalunya y jugó un papel clave, junto a Javier Arenas, para que saliera adelante el andaluz. También tuvo que hacerse cargo del programa para las elecciones municipales y autonómicas de 2007, preparar las fichas del “jefe”, como ella llama a Rajoy, para el último debate sobre el Estado de la Nación y ayudarle a preparar algunas cuestiones del programa de televisión “Tengo una pregunta para usted...”.

Todas estas tareas siempre las ha abordado junto a un equipo al que malévolamente Federico Jiménez Losantos bautizó como “Los Sorayos”. En este equipo han colaborado Baudilio Tomé, Juan Manuel Moreno, Fátima Báñez, Álvaro Nadal, Alfonso Serrano, Daniel Sirera, José Luis Ayllón, José María Lassalle, Sandra Moneo, María Eugenia Carballedo, Nacho Díez, su jefa de gabinete Ainhoa Usoz... Todos tienen ahora muchas cartas para ascender posiciones. Y los que, además, son diputados parecen llamados a ganar peso dentro del Grupo parlamentario.

Soraya Sáenz de Santamaría se considera una chica normal, a la que le gusta quedar con sus amigos y tomarse unas cañas. Disfruta cocinando y viendo las carreras de automovilismo y motociclismo. Está casada. En junio cumplirá 37 años. Es un persona extrovertida y bastante prudente. Prefiere no ir a las manifestaciones porque le agobian. Cree que es fácil trabajar con Rajoy porque “te da libertad”. Es una lectora apasionada y le encanta el cine clásico e independiente. Cuando puede se escapa a su tierra, Valladolid, para ver a sus padres y desconectar. Al empezar en política muchos le preguntaban que si era familia del general Sáenz de Santamaría, pero no hay tal parentesco.

Noticias Relacionadas