Domingo, 3 de Febrero de 2008

González-Sinde dice que "la taquilla no es el único beneficio que genera el cine"

EFE ·03/02/2008 - 23:17h

EFE - El Ministro de Cultura, Cesar Antonio Molina y la Presidenta de la Academia, Ángeles González-Sinde, a su llegada a la gala de la XXII edición de los Premios Goya, otorgados por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, que se entregan esta noche en el Palacio de Congresos de Madrid.

La presidenta de la Academia de Cine, Ángeles González-Sinde, destacó en la celebración de la gala de los Goya que aunque "se espera que el cine sea un espectáculo de usar y olvidar", los ingresos de taquilla "no es el único beneficio que el cine genera a la sociedad", ya que hay otros más importantes.

Estos beneficios "tardan lustros en recogerse y permanecen" en el tiempo, por lo que defendió la cinematografía española, como una de las "más vivas y potentes" y lamentó el "mensaje apocalíptico" que vaticina el declive del cine.

González-Sinde comenzó su discurso de bienvenida recordando al fallecido Fernando Fernán Gómez, e hizo alusión a uno de sus largometrajes más conocidos, "El viaje a ninguna parte", para referirse a la actual situación del cine español, del que dijo que a veces "parece estar embarcado en un viaje a ninguna parte".

"Hay mañanas en que escuchando la radio o leyendo el periódico uno pensaría que el cine de este país, una industria que genera empleo y riqueza, no es querido por sus ciudadanos y está dejando de formar parte de la sociedad", afirmó González-Sinde.

Sin embargo, la presidenta de la Academia de Cine aseguró no pensar del mismo modo, y lamentó que muchas de las películas no lleguen a ciudades y pueblos. "Eso sí que es un viaje a ninguna parte", afirmó González-Sinde.

"Pero este no es un viaje a ninguna parte, es un viaje que atraviesa una revolución tecnológica" y al que ya se están incorporando prometedores cortometrajistas, brillantes directores noveles, guionistas debutantes, técnicos precisos y actores y actrices que nos harán sonreír o llorar mañana".

En un año marcado por la tramitación de la Ley de Cine y el canon digital, la presidenta también hizo una alegato a favor de los derechos de propiedad intelectual que protegen las obras, y que son "tan valiosos para un país como los bienes materiales".