Domingo, 3 de Febrero de 2008

Viaje alrededor de la ciudad indeseable

Bajo el nombre de ‘Especulatour’, ocho organizaciones sociales muestran la voracidad de la construcción

MARTA HUALDE ·03/02/2008 - 21:00h

Escenificación del peso del ladrillo frente a las necesidades ciudadanas. GABRIEL PECOT.

Los ‘touroperadores' no la utilizarían como reclamo turístico ni los científicos como cuna de hallazgos. En España, se puede marcar con una equis en un mapa una ruta de avasallamientos urbanísticos del que los políticos y los constructores presumen como símbolos de prosperidad. Se trata de una excursión que indigesta a muchos ciudadanos.

Ayer, varias organizaciones sociales mostraron a la prensa el daño que las grúas y las hormigoneras han diseminado por la Comunidad de Madrid. Fue un recorrido bajo el clarividente nombre de ‘Especulatour' para denunciar "un modelo territorial injusto, insostenible y subordinado a los intereses de las empresas".

Primera parada: el complejo empresarial de las Cuatro Torres, antigua ciudad deportiva del Real Madrid. Esta operación inmobiliaria con "enormes beneficios para agentes privados por el trato de favor de las administraciones" -como critican los vecinos- ha lapidado el paisaje verde para dejar paso a unos "horribles mamotretos". Su principal temor son los 20.000 coches que calculan que invadirán el barrio a diario, provocando contaminación y atascos.

Nuevos barrios desolados

La expedición continuó en un barrio nuevo al norte de Madrid: Las Tablas. Bloques de viviendas recién estrenadas, amplias carreteras y una parada de Metro pero ni un alma por sus calles. El modelo no invita a pasear ni a hacer vida de barrio porque está pensado para el automóvil, se quejan sus habitantes. Lamentan la falta de servicios públicos (ambulatorios y colegios) y estar encerrados entre infraestructuras. Tampoco hay muchos bares, supermercados ni tiendas. El resultado es que un 40% de los pisos están vacíos.

Le toca el turno a las grandes infraestructuras. En la parada en Torrelodones, la Federación Regional de Vecinos, la Plataforma por una Vivienda Digna, el colectivo de arquitectos Laboratorio Urbano, Ecologías en Acción y Jóvenes de Izquierda Unida, organizadores, entre otros, del ‘Especulatour' denunciaron las "graves" afecciones ambientales que provocará el cierre de la M-50 bajo el monte de El Pardo y en áreas protegidas de superficie. A su juicio, esta autovía no es una necesidad social.

El trayecto en autobús termina en el municipio de El Álamo, al suroeste de Madrid, donde el Gobierno de Esperanza Aguirre "regalará" a las constructuras un aeropuerto, critican estas organizaciones. Los vecinos están aterrados por los "ruidos incontrolables" del paso de un avión cada tres minutos. Esta "vuelta de tuerca más en la escalada especulativa", explican sus detractores, se erigirá a pesar de que la ampliación de Barajas no está todavía al máximo de su capacidad.

Este merengue de cemento empacha a algunas asociaciones ciudadanas, que piden un debate "público y abierto" del modelo de territorio.

Urbanismo salvaje


Catalunya

Las cosas no están bien en ningún sitio, pero los barceloneses dicen ser los que más padecen los abusos del mercado inmobiliario. Colectivos como ‘V de vivienda’ denuncian la especulación urbanística, una constante en la ciudad. El sábado pasado sin ir más lejos, los vecinos del barrio de la Barceloneta organizaron una piñata en la que ponían de manifiesto que muchos de ellos ya han empezado a recibir presiones para que dejen sus casas y así poder alquilaras mucho más caras a los turistas.

Andalucía

Una de las operaciones más controvertidas de Andalucía, que no la única, es la que dio lugar a Costa Esuri: una macrourbanización (6.000 viviendas, campos de golf y hoteles incluidos) que se levanta en Ayamonte (Huelva), a orillas del Guadiana. Es la versión fluvial del mismo modelo de voracidad urbanística que ya agotó casi todas sus posibilidades en las costas del sur. La operación necesitó una recalificación de los terrenos, vendidos después por unos empresarios libaneses a Fadesa.