Sábado, 2 de Febrero de 2008

Llueven piedras sobre las economías de Occidente

Saltan las alarmas en los principales países entre los que España, pese a la crisis inmobiliaria, está mejor preparada

PÚBLICO ·02/02/2008 - 17:55h

"¡Qué viene el lobo!". Como en el cuento, los anuncios de la desaceleración económica han sido escuchados con diferente predisposición en cada país. Europa y Estados Unidos se van a enfrentar a un enemigo común (un cóctel de desa-celeración de la vivienda, subidas de precios y crisis de confianza crediticia), y el nuevo escenario pondrá a prueba la resistencia de las políticas económicas.

En este cuento, ha aparecido un actor invitado inesperado, la crisis de las hipotecas basura, que ha agudizado la curva de la desaceleración en muchos países. La eclosión de este fenómeno en EEUU ha multiplicado el efecto contagio, hasta alcanzar a países que no guardan relación con el fenómeno. Es el caso de España, cuyo sistema financiero es reconocido internacionalmente por su seguridad y transparencia. Así, aunque las entidades financieras españolas no han registrado ninguna pérdida por las hipotecas basura, padecen la escasez de crédito y el castigo bursátil que afecta a sus homólogos europeos.

Contagio sectorial

Los expertos creen que con el tiempo se discriminará a las entidades españolas (con liquidez y alto rendimiento) del resto. Es difícil igualarlas al caso francés, cuyas entidades han tenido pérdidas milmillonarias. También los bancos ingleses (como el Northern Rock) y, por supuesto, los estadounidenses han pagado el pato de la alegría con la que se ha prestado dinero en el último lustro.

El sector de la banca es un ejemplo de que la economía española está mejor pertrechada que otras frente a la crisis. El superávit presupuestario y el dinamismo del PIB también ayudan. Pero España tiene su talón de Aquiles: la desaceleración de la vivienda robará décimas al crecimiento. Aunque se espera contener esta caída gracias a la inversión pública en infraestructuras.

Este sector ha registrado dos años consecutivos flojos debido a los comicios autonómicos y nacionales, periodos en los que cae la licitación de obra pública. Sin embargo, el inicio este año de los proyectos regionales y el pleno rendimiento en 2009 de las apuestas estatales ejercerán de colchón para amortiguar la caída de la vivienda.

Alemania es uno de los pocos países que se libraron de la sobrevaloración inmobiliaria y, sin embargo, se ha visto obligada a bajar su previsión de crecimiento en 2008, del 2% hasta el 1,7%. El Gobierno se felicita por haber conseguido cerrar 2007 con superávit tras varios años de déficit público. Sin embargo, el repunte de los precios (la inflación alemana alcanzó en diciembre el 3%, un nivel insólito en su historia reciente) frenará su competitividad en el mercado exterior. El ministro de economía alemán, Michael Glos, asegura tener "planes en el cajón" preparados para eventualidades.

Más complicada es la situación de Italia, donde la caída del Gobierno de Prodi deja a la deriva la reforma económica del país. Su abultado déficit público da poco margen al gobierno entrante para impulsar la economía. Mientras, en Reino Unido, la debacle de Northern Rock y la contracción del mercado de la vivienda marcan las perspectivas.

El mal endémico de la inflación

La inflación española saltó en enero hasta el 4,4%, el nivel más alto en 13 años. El mal dato vino acompañado por un alza récord de los precios en toda Europa, hasta el 3,2%.

Dos elementos han confluido para catapultar los precios en toda Europa. Por un lado, el repunte del petróleo, que a finales del pasado ejercicio tocó los 100 dólares por barril. Sin embargo, la apreciación de la energía no influye en todos los países por igual, ya que Alemania o Italia no son tan intensivos en su uso como España. Pero ha sido el inusitado avance de los precios de los alimentos lo que ha descabalado las previsiones de Bruselas, cuyo objetivo de inflación es del 2%.

La leche es una buena muestra de cómo se ha vivido este incremento en la mayor parte de los países europeos. En España (con datos del pasado mes de diciembre) el litro de leche se había encarecido un 31%, en línea con el incremento del mismo producto en Alemania, en el que subió un 27%.
Los ganaderos aseguran que el mercado ya se ha estabilizado y que no habrá subidas adicionales. Mientras, en Francia, la cadena de hipermercado E.Leclerc ha anunciado que retira de la venta al público los productos cuyos precios hayan subido por encima del 18%.