Viernes, 1 de Febrero de 2008

Colonial se promete al emir de Dubai

Los dueños de la primera inmobiliaria española venderán a un fondo árabe si éste lanza una oferta

SUSANA R. ARENES ·01/02/2008 - 21:46h

Mariano Miguel, presidente de Colonial.

Colonial, la principal inmobiliaria del país, está muy cerca de tener como nuevo dueño a un emirato árabe. Los principales accionistas de la empresa española, Luis Portillo y la promotora Nozar, se han comprometido a vender sus participaciones del 39,7% y del 14%, respectivamente, al fondo del emirato de Dubai, si éste lanza una oferta.

El fondo Investment Corporation of Dubai (ICD) explicó ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que este acuerdo se firmó el lunes pasado.

La operación avanza muy rápido porque los bancos acreedores de Colonial (Goldman Sachs, Royal Bank of Scotland, Calyon y Eurohypo) presionan para poder cobrar las deudas a Portillo y a la familia Nozaleda. Ayer mismo, el fondo del emirato firmó con la inmobiliaria el acuerdo de confidencialidad que le pedía esta última para permitirle ver las cuentas de la sociedad.

El grado de urgencia que tienen Portillo y los Nozaleda por vender se refleja en que el acuerdo de venta al fondo dubaití es "irrevocable". Aunque ambas partes previsiblemente tendrán que negociar el precio.

Dos semanas para decidir

En algo más de dos semanas, el fondo ICD desvelará si compra o no Colonial. Ahora, el brazo inversor de Dubai tiene dos semanas, hasta el próximo 14 de febrero, para analizar los datos financieros de la inmobiliaria. Luego, en tres días, ICD tendrá que decidir la adquisición y ponerle un precio a la empresa que preside Mariano Miguel.

Los detalles de este avance en la negociación se difundieron en la CNMV a última hora de la tarde, después de que por la mañana el gigante estadounidense General Electric (GE) anunciara su retirada de la puja.

El conglomerado norteamericano comunicó ayer a la CNMV que "ya no tenemos interés" en lograr el acceso a la información financiera de Colonial. El grupo matizó que esta decisión se toma "sin perjuicio del posible interés futuro" en comprar la inmobiliaria, en solitario o con otros socios.

El futuro de la inmobiliaria está ahora en manos del fondo dubaití, ya que si decide comprar las participaciones de Portillo y la familia Nozaleda (un 54%, en conjunto), deja fuera de combate a otros posibles compradores. Además, el fondo es consciente de que tendrá que lanzar una oferta pública de adquisición de acciones (opa) por el 100% de Colonial, ya que compra de una vez más de un 30% de una compañía, el umbral impuesto en la ley de opas.

Además de General Electric, la inmobiliaria francesa Gecina, en manos del promotor español Joaquín Rivero, también estaba analizando la oportunidad de comprar a buen precio una de las principales empresas del sector en Europa.

Los accionistas piden un 60% más de lo que valen sus acciones

La retirada del gigante estadounidense General Electric (GE) provocó ayer otro batacazo en bolsa de las acciones de Colonial, que perdió un 9,41%, hasta 1,54 euros. Es la tercera mayor caída en lo que va de año.

Tras este descenso, Colonial vale en bolsa 2.500 millones de euros. La crisis inmobiliaria y, sobre todo, la del accionariado de la empresa, han hecho caer su valor bursátil más de un 70% en un año. Tanto Portillo como Nozar aspiran a que el comprador de sus participaciones pague más de un 60% con respecto al valor actual de la acción. Esto significa que el precio reclamado se acercaría a los 3 euros. Es improbable que el fondo de Dubai u otros posibles interesados lleguen a esa cantidad, pero podrían rondar los 2,4 euros.

El valor real de Colonial se mide por sus activos, que están valorados en 13.500 millones de euros. Si se descuenta la deuda (que entraría dentro del precio del comprador), la inmobiliaria posee edificios en alquiler en España y en Francia, viviendas y centros comerciales por valor de 4.500 millones.

Portillo, que tuvo que dimitir como presidente a finales del año pasado, y la familia Nozaleda prefieren traspasar su participación en Colonial al brazo inversor de Dubai porque les corre prisa, principalmente. Estos dos accionistas tienen que pagar a los bancos que le prestaron dinero para comprar gran parte de sus acciones. Ambos utilizaron los títulos como garantía de los créditos pedidos y como las acciones han perdido gran parte de su valor, las entidades financieras han exigido su venta.

Por su parte, General Electric, hasta ayer uno de los novios de Colonial, quería acceder a sus cuentas saltándose cláusulas que cumplirá el fondo de Dubai. El gigante energético no quiso desvelar a Colonial la identidad de los socios que le acompañaban en la operación, explican fuentes del proceso. El grupo tampoco quería respetar la confidencialidad, ni el veto para comprar acciones.