Viernes, 1 de Febrero de 2008

Ban Ki-moon exige el fin de la violencia y la resolución del conflicto en Kenia

EFE ·01/02/2008 - 09:38h

EFE - El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon (2º izq), estrecha la mano al líder opositor keniata Raila Odina en un hotel de Nairobi (Kenia) hoy viernes 1 de febrero.

El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, exigió hoy en Nairobi el cese de la violencia y la resolución del conflicto que enfrenta al Gobierno y la oposición de Kenia, apelando a la "responsabilidad de la clase política" del país.

"Es totalmente inaceptable que en pleno siglo XXI se produzca esta clase de violencia", dijo Ban en una conferencia de prensa celebrada en el hotel Serena de Nairobi, el mismo donde los representantes del Ejecutivo y del opositor Movimiento Democrático Naranja (ODM), mantienen negociaciones a puerta cerrada.

Pese al llamamiento a la calma hecho por el jefe de la diplomacia internacional, la violencia continuaba hoy en diferentes localidades de la región occidental keniana, donde los enfrentamientos étnicos se han sumado a los choques por razones políticas.

Una decena de personas, incluido un agente de la policía, murieron en el distrito de Nyamira, en la provincia de Nyanza, donde grupos tribales rivales se enfrentaron con armas de fuego, machetes y lanzas, y también incendiaron numerosas viviendas, señalaron portavoces policiales.

Según las fuentes, también se registraron enfrentamientos entre los partidarios del presidente keniano, Mwai Kibaki, y los del líder del ODM, Raila Odinga, en la localidad de Kisii, en la región central del país, donde más de cincuenta casas fueron pasto de las llamas en incendios provocados.

Nada más llegar a Nairobi, Ban expresó todo su apoyo a su predecesor en el cargo y mediador en la crisis keniana, Kofi Annan, y comentó que "son los líderes políticos los que tienen el deber de poner fin a una situación que está deteriorando la imagen de Kenia en el extranjero y perjudicando su economía".

El desplazamiento de unas 300.000 personas también fue analizado por el Secretario General de la ONU, que aseguró que "los actos violentos dificultan la tarea de ayuda a los más necesitados, por lo que el Gobierno tiene que garantizar la seguridad interna".

Ban se negó, sin embargo, a entrar en la polémica sobre la legitimidad de Kibaki y su administración, origen de la crisis política que degeneró en violencia tribal tras las elecciones generales del pasado 27 de diciembre, denunciadas como fraudulentas por la oposición.

"Las Naciones Unidas no tienen que reconocer o dejar de reconocer la legitimidad de ningún gobierno", aseveró.

El Secretario General de la ONU, que llegó por la mañana procedente de Etiopía, donde asistió a la cumbre de Jefes de Estado de la Unión Africana (UA), se entrevistó primero con Annan antes de hacer lo propio con los equipos negociadores.

"Tenéis el futuro en vuestras manos, os deseo lo mejor. Buena suerte y coraje", dijo Ban a la ministra de Justicia keniana, Martha Karua, y al "número dos" del ODM, Musalia Mudavadi, integrantes, respectivamente, de los equipos de negociación del Gobierno y la oposición, que lo acompañaron en una rueda de prensa a la puerta del hotel.

Karua aseguró, por su parte, que "las negociaciones van por buen camino. Estamos dispuestos a encontrar una solución pacífica y duradera por el bien de Kenia".

Sus declaraciones fueron respaldadas por Mudavadi, quien, a su vez, indicó que "la importancia de Kenia en la región nos obliga a resolver nuestras diferencias lo antes posible".

Ban se reunió también con Raila Odinga, jefe de filas de la oposición y tiene previsto abandonar Kenia esta noche.

Por su parte el vicepresidente keniano, Musyoka Kalonzo, comunicó a la prensa que "los informes recibidos sobre la situación en el país en las últimas 24 horas son esperanzadores, lo que facilita el progreso de las negociaciones".

En el frente internacional, el gobierno de Estados Unidos ha manifestado su disposición a colaborar en la investigación del asesinato de dos diputados del ODM, Melitus Were y David Kimutai, muertos a tiros el martes pasado y ayer, jueves, respectivamente.