Lunes, 1 de Octubre de 2007

El inicio de la Liga, en manos del CSD

FEB y ABP esperan el nuevo convenio

Miguel Alba/ Madrid ·01/10/2007 - 23:12h

 En la cuenta atrás para el inicio de la Liga ACB, se sigue hablando más de desencuentros en los despachos que de baloncesto. A día de hoy, el inicio de la Liga pende de la resolución que adopte el Consejo Superior de Deportes (CSD) sobre el nuevo marco de los jugadores comunitarios. Aunque el estamento que preside Jaime Lissavetzky prefiere una decisión consensuada entre la ACB, la Federación y la Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP), las posturas están tan encontradas que el acuerdo parece imposible.

“Desde el momento en el que la ACB decidió acudir al CSD para que interpretara el convenio suscrito en 2005, entendemos que el acuerdo está roto y la nueva situación debe marcarla el propio Consejo”, explicaba ayer Jesús Bueno, director ejecutivo de la FEB.  En la misma línea, se expresaba José Luis Llorente, responsable de la ACB.
Por su parte, Josep Senespleda, director general de la ACB, mantiene su postura de que la FEB debe reconocer como asimilados a los jugadores (McDonald, TAU; Barnes, León; Evans, León; N’Dong, Unicaja; Tomas, Murcia; y Callaghan, Manresa) que han contraído matrimonio con comunitarias, como ya lo hicieron, por diferentes errores administrativos, con Fisher (Madrid) , Tutt (Granada), Barnes (Fuenlabrada), Brown (Murcia) y N’Dong (Unicaja) en las dos últimas temporadas.


Los servicios jurídicos estudian el acta feb-abp
La ausencia de representantes de la ACB a la reunión prevista para el sábado pasado entre la patronal, FEB y ABP, en la que se iba a definir el nuevo marco de las nacionalizaciones, dejó el conflicto en manos del CSD. Ayer, los servicios jurídicos del Consejo empezaron a estudiar el acta de dicha reunión. Desde el CSD, se confía en encontrar una solución antes del sábado.
jugadores
empiezan a pensar en plantear una huelga
El caso McDonald y todas sus consecuencias durante el fin de semana han llevado a los jugadores a plantearse una huelga si la ACB se resiste a entrar en razón.