Lunes, 1 de Octubre de 2007

Madrid se convierte en un gran hermano

Patricia Rafael ·01/10/2007 - 22:07h

A partir de enero, el centro de Madrid tendrá 31 nuevas cámaras de videovigilancia, cuyo objetivo, según afirma el Ayuntamiento, es prevenir la delincuencia, al igual que las 26 que llevan dos años en la Plaza Mayor. La Comisión de Videovigilancia, formada por el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, el fiscal jefe y representantes de Delegación del Gobierno, aprobó ayer su instalación.

Estarán colocadas en la calle de la Montera y su entorno, una zona donde siempre hay prostitutas y los vecinos aseguran que ha aumentado la delincuencia. “Esperamos que sea disuasorio y evite atracos”, indicó el portavoz de la Asociación de Vecinos y Comerciantes de Montera, Juan Gómez.

En el otro lado de la balanza, el colectivo Hetaira de defensa de las prostitutas criticó la disposición: “Sólo pretende coaccionar a las chicas”. Su portavoz, Cristina Garaizabal, recordó que el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, anunció la medida junto con otra, en estudio, para suprimir las licencias de sex-shop de Montera.

También habrá cámaras tras la Gran Vía, en la plaza de Santa María Soledad Torres Acosta y sus alrededores, donde hace un año y medio una meretriz recibió 14 puñaladas y donde es habitual el tráfico de drogas.

Barcelona y Sevilla comparen la idea 

El Ayuntamiento de Barcelona colocó hace cinco años cuatro cámaras en zonas del centro para prevenir robos y actos vandálicos frecuentes en la zona. Según fuentes municipales, se redujo la delincuencia. En el Raval, vecinos y comerciantes plantearon poner cámaras para controlar la prostitución, pero no se han instalado aún.

En Sevilla, el Ayuntamiento aprobó la instalación de los aparatos en el centro. Pero pone como condición que las financien los comerciantes, quienes las solicitaron. 

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