Lunes, 1 de Octubre de 2007

El Rey se hace oír para defender la Monarquía

Identifica "la estabilidad y la prosperidad" con la monarquía parlamentaria y el presidente del Gobierno atribuye a grupos minoritarios la quema de retratos de Don Juan Carlos

FERNANDO GAREA ·01/10/2007 - 20:06h

"La monarquía parlamentaria que sustenta nuestra Constitución ha determinado el más largo periodo de estabilidad y prosperidad en democracia vividos por España". La frase fue pronunciada ayer por el Rey en Oviedo y no pasaría de ser una obviedad si no fuera porque llega en uno de los momentos más delicado para la Monarquía en la Historia constitucional.

Que el Rey tenga que reivindicarse en público sirve para poner voz a la preocupación que fuentes cercanas a la Casa Real admiten en los últimos días. El origen está en lo que llaman la frivolización de la imagen de la institución, en la multiplicación de actos contra la Corona en lugares diferentes y en torpes actuaciones de instituciones que, con intención de preservar a la Familia Real, han contribuido a avivar el debate.

Desde la aprobación de la Constitución se ha mantenido el consenso para sacar al Rey del debate político, sin obviar que un porcentaje de la población mantenía sus posiciones republicanas. Incluso, hay precedentes de actos de protesta como los sucesos de la Casa de Juntas de Gernika en 1981, cuando los parlamentarios abertzales reventaron un acto del Rey.

Con respecto a aquella etapa la diferencia objetiva evidente es que la imagen pública de la Corona ya no depende sólo del Rey y la Reina, sino que la incorporación de nuevos miembros hace más difícil preservarles del debate público.

Fuentes de la Casa Real admiten su preocupación por la constante utilización de miembros de la Familia del Rey en programas del corazón y en debates frívolos que alcanzan elevados índices de audiencia. La preocupación se extiende al futuro de la institución, prolongada en los herederos.

Añaden que se ha producido un efecto contagio, según el cual en cada acto oficial en el que participan se producen protestas que, aunque minoritarias, son ya reiteradas. No se circunscriben a Cataluña y el País Vasco y recientemente hubo una similar en Madrid y ayer mismo a las puertas del acto del Rey en Oviedo.

El Rey hizo un llamamiento ayer para que se forme a los jóvenes en "convivencia democrática, entendimiento y respeto mutuos, tolerancia y libertad".

Fuentes del Gobierno admiten la torpeza de la Fiscalía al amplificar con su secuestro la portada de "El Jueves" y aseguran que la amplificación de los actos de quema de imágenes acelera el efecto imitación, mezclada con el interés electoral del PP por situar los símbolos en el primer plano de la contienda política. Es decir, que la aplicación de viento convierte las brasas en llamas

Zapatero critica el eco

En esta línea, el presidente del Gobierno atribuyó ayer a "actitudes minoritarias" la quema de fotos del Rey y lamentó el eco mediático a esos hechos, según fuentes socialistas. Zapatero intervino ayer a puerta cerrada ante la Ejecutiva de su partido y restó importancia a esos actos con el argumento de que la institución monárquica está asentada y lo suficientemente fuerte para no verse afectada por esos hechos.

En La Moncloa respiran aliviados porque la biología ha alejado la necesidad de celebrar un referéndum para modificar el precepto constitucional sobre la Corona que habría calentado aún más el debate.

Desde el PP, se atribuye al Gobierno de Zapatero pasividad por no haber frenado a socios parlamentarios como ERC que cuestionan la Monarquía desde la tribuna del Congreso o desde la calle. Los populares han hecho de la atribución de debilidad ante los independentistas de Zapatero y supuesto relativismo ante símbolos como la bandera la base de su estrategia. Ayer, de forma insólita, Angel Acebes llamó a participar en los actos del día 12 de octubre como si se tratara de una manifestación más.

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