Lunes, 1 de Octubre de 2007

Demasiada carne y poca fruta en los comedores escolares

Pediatras y dietistas advierten de que hay grandes diferencias entre el menú del que se informa a los padres y lo que realmente comen los niños en los colegios.

EFE ·01/10/2007 - 16:59h

Los menús que ofrecen los comedores escolares abusan de la carne y contienen poca fruta, verdura, legumbre y pescado, una dieta que favorece la obesidad, que no es equilibrada y que, además, no ayuda a que los niños aprendan a comer correctamente. Esta es la principal conclusión de los expertos que han elaborado el Libro Blanco de la Alimentación Escolar, una obra de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación.

El libro ha sido presentado hoy en una rueda de prensa por dos de sus autores: la doctora y secretaria general de la AEP, Isabel Polanco, y el presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación, Jesús Román. Ambos han denunciado que, pese a que cada vez más niños utilizan comedores escolares, estos no están preparados para garantizar una dieta equilibrada para los niños.

Según los resultados de una encuesta realizada en el curso 2005-2006 en 33 colegios de España, los menús de los comedores escolares son escasos en carbohidratos, sólo incluyen fruta tres veces por semana, reducen la verdura a dos ingestas semanales (a veces simplemente como guarnición), las legumbres se consumen 1,4 veces por semana y el pescado en 1,3 ocasiones.

Demasiada carne 

Por el contrario, los menús escolares presentaron un consumo de carne muy elevado y un exceso de grasa y proteínas. Polanco advirtió además de que entre los menús que los colegios reparten a los padres y lo que después sirve realmente el comedor escolar "hay grandes diferencias", a lo que hay que sumar que muchos centros tienen autoservicio y los niños eligen lo que comen, con lo que, "obviamente, pocas veces cogen la fruta o la verdura".

En su opinión, estas disfunciones podían corregirse contratando nutricionistas que ayuden a los cocineros a preparar los menús correctamente o a empresas de distribución de alimentos que tengan dietistas y favoreciendo las jornadas de "puertas abiertas" para que los padres puedan comer en los comedores escolares. Además los centros escolares deberían tener educadores en los comedores que vigilen lo que comen los niños, que les orienten y que les enseñen a comer correctamente y de una manera equilibrada.

Comedores que eduquen

"El comedor no debe ser un restaurante dedicado a repartir comida, sino un instrumento de educación en los que los niños deben aprender a comer y a comportarse también", subrayó Polanco. En opinión de Jesús Román, es necesario cambiar la mentalidad de los centros escolares porque "la alimentación es tan importante como la educación", y en la medida en que los comedores "sigan sirviendo rancho" los niños no aprenderán, no sentirán interés por la comida ni sabrán disfrutarla y alimentarse correctamente.

El estudio denuncia que sólo en Madrid, Valencia y Andalucía es obligatorio que los comedores escolares garanticen un régimen adecuado a los niños con necesidades específicas por motivos de salud (alergias, diabetes o enfermedad celíaca) o de religión.

Según la Asociación Española de Pediatría, entre los niños con necesidades específicas el 69 por ciento son alérgicos a algún tipo de alimento, el 20,5 % presentan rechazos alimenticios provocados por alguna enfermedad y el 10,5 % no puede comer determinados alimentos por motivos religiosos. Sin embargo, pese a que en España entre el dos y el tres por ciento de los alumnos requieren menús específicos, los colegios no están obligados a servir comidas especiales y tienen que ir al colegio con la tartera o comer en casa.