Lunes, 31 de Mayo de 2010

Trastornos de ansiedad potenciarían riesgo de sufrir un infarto

Reuters ·31/05/2010 - 19:38h

Un nuevo estudio reveló que los veteranos de guerra con trastornos de ansiedad tendrían un alto riesgo de sufrir un infarto.

Tras analizar las historias clínicas de 97.000 veteranos estadounidenses, los autores hallaron que los que tenían algún trastorno de este tipo eran más propensos a tener un infarto en los siguientes siete años que los que no tenían esos problemas de salud mental.

Los resultados, publicados en American Heart Journal, surgen de pruebas sobre la relación entre la salud mental y cardíaca.

Varios estudios habían hallado que la depresión clínica aumentaba el riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca, pero pocos se habían concentrado en los trastornos de ansiedad.

Y dado que muchas personas con estos problemas padecen depresión, se desconoce si la ansiedad también está asociada con la salud cardíaca.

Los autores observaron que los trastornos como los que surgen a raíz de un cuadro de estrés postraumático (TEPT), el pánico y la ansiedad generalizada, estaban asociados con el riesgo de sufrir un infarto, independientemente de la depresión.

El estudio reveló una asociación entre la ansiedad y el infarto, pero no una relación causa y efecto. Además, sólo hubo mínimas diferencias absolutas en la tasa de infarto entre los participantes con y sin el trastorno.

Por ejemplo, el 5,2 por ciento de los veteranos con ansiedad generalizada sufrió un infarto durante los siete años del estudio, comparado con el 4,9 por ciento de los veteranos sin el desorden.

La tasa de infarto entre los participantes con otros trastornos (TEPT, pánico y trastorno obsesivo compulsivo) fue de alrededor del 5 por ciento.

Pero, al considerar otros factores de riesgo del infarto como la edad, el tabaquismo, el consumo de alcohol, la diabetes y la presión y colesterol altos, las personas con trastornos de ansiedad eran de un 25 a un 43 por ciento más propensas a sufrir un infarto que aquellas sin esos problemas.

En cuanto a por qué la ansiedad clínica estaría asociada con el infarto, el equipo del doctor Jeffrey F. Scherrer, del Centro Médico de Asuntos Veteranos de St. Louis, lo atribuyó a los síntomas de la depresión.

Como en estudios previos, el equipo halló que los veteranos con depresión clínica tenían más riesgo de sufrir un infarto que aquellos sin el desorden. Y para los veteranos depresivos, la relación entre los trastornos de ansiedad y el riesgo de sufrir un infarto fue más débil.

Eso, para el equipo, sugirió que la depresión sería parcialmente responsable de la relación entre los trastornos de ansiedad y el infarto.

Los expertos sospechan que la enfermedad afectaría el riesgo de infarto a través de efectos fisiológicos. La literatura publicada indica, por ejemplo, que la depresión potencia la actividad de las plaquetas, las células que promueven la coagulación sanguínea.

La depresión influiría también en el sistema inmunológico o los sistemas nerviosos simpático y parasimpático, que regulan la respuesta cardíaca al estrés cotidiano.

Además, afectaría la salud cardíaca indirectamente. Las personas con depresión, por ejemplo, serían menos propensas a hacer ejercicio o comer saludablemente, o a seguir tratamientos para reducir los factores de riesgo cardíaco, como la hipertensión.

FUENTE: American Heart Journal, mayo del 2010.