Lunes, 31 de Mayo de 2010

El ataque israelí a la flotilla, criticado por amigos y enemigos

Reuters ·31/05/2010 - 13:51h

El ataque de Israel a la flotilla que trasladaba ayuda para Gaza desencadenó el lunes un clamor internacional, amenazando con tensar más los vínculos con Turquía y recibiendo críticas de amigos y enemigos por igual.

El ministro Asuntos Exteriores francés dijo que estaba "profundamente conmocionado" por la violencia que causó la muerte de al menos 10 activistas pro-palestinos que iban a bordo de un convoy formado por seis barcos. La Unión Europea ha pedido una investigación sobre el incidente.

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que ostenta la presidencia de turno de la UE, dijo que los hechos eran graves pero no quiso ir más allá en su declaración antes de conocer los detalles de lo ocurrido.

"Son hechos graves, preocupantes y, como saben, se ha citado al embajador de Israel (en España), pero tenemos que conocer aún la información con más exactitud", dijo Zapatero a los periodistas.

El líder de la Liga Árabe dijo que los estados árabes deben reconsiderar sus acuerdos con Israel en vista de la violencia, mientras que Turquía, su más fuerte aliado musulmán tradicional en la región, llamó a consultas al embajador del Estado judío.

"El ataque de Israel indica que Israel no está listo para la paz. Israel acató la flotilla de la libertad porque siente que está por encima de la ley", dijo el secretario general de la Liga Árabe, Amr Mousa, en Doha.

"No hay beneficios en negociar con Israel de esta manera y debemos volver a valorar nuestros tratos con Israel", afirmó.

El Ejército israelí interceptó el lunes la flotilla de ayuda. Responsables dijeron que les atacaron con cuchillos y palos cuando abordaron los barcos, entre los que se incluía un ferry con bandera turca.

El ministerio turco de Exteriores dijo que la intercepción era inaceptable.

"Israel tendrá que soportar las consecuencias de este comportamiento", afirmó el ministerio en un comunicado.

Imágenes de televisión en Ankara mostraron a docenas de personas concentradas en el exterior de la residencia del embajador israelí, Gabby Levy, en la capital turca.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, pidió el lunes una investigación y expresó su consternación por el asalto.

"Es vital que haya una investigación completa para determinar exactamente cómo tuvo lugar el derramamiento de sangre. Creo que Israel debe proporcionar urgentemente una explicación", dijo en rueda de prensa en Kampala, capital de Uganda.

El portavoz de la Casa Blanca William Burton declaró que Estados Unidos lamentaba los hechos.

"Estados Unidos lamenta profundamente la pérdida de vidas y los heridos, y actualmente está trabajando para entender las circunstancias que han rodeado esta tragedia", dijo Burton.

El presidente palestino, Mahmud Abas, describió las muertes como una masacre y el ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner dijo que la violencia no se podía justificar.

"Las circunstancias de este drama deben sacarse completamente a la luz y esperamos que se implante una investigación minuciosa sin retraso", dijo Kouchner en un comunicado.

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, calificó los hechos de "graves y preocupantes" aunque indicó que "tenemos que conocer todavía la información con más detalle".

Egipto, que en 1979 se convirtió en el primer Estado árabe en firmar un tratado de paz con Israel, convocó al embajador israelí, informó la televisión estatal.

"ATAQUE INHUMANO"

Irán, uno de los mayores enemigos de Israel en el mundo musulmán, dijo que las muertes eran "inhumanas" y que ayudarían a la extinción del Estado judío.

"Todos estos actos indican el fin del régimen atroz y falso y lo pondrán más cerca del final de su existencia", dijo el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, a la televisión estatal IRIB.

Analistas en el mundo árabe dicen que el incidente ha sido una reacción exagerada a un intento de desafiar el bloqueo de Israel a Gaza que podría poner freno a cualquier esfuerzo de normalización y hacer descarrilar el proceso de paz.

Israel ha detenido previamente este tipo de embarcaciones con activistas, aunque algunos otros han alcanzado antes la Franja de Gaza.

Israel asegura que la comida, medicina y equipamiento médico están permitidos en Gaza y asegura que el embargo es necesario para impedir que armas y materiales se puedan usar para producirlas lleguen a los islamistas de Hamás.