Domingo, 30 de Mayo de 2010

Morales pide a tres gobernadores de la oposición que no conspiren

Los nuevos dirigentes de Santa Cruz, Tarija y Beni critican la toma de juramento por parte del presidente de Bolivia, que los acusó de "separatistas y divisionistas"

EFE ·30/05/2010 - 20:20h

El presidente de Bolivia, Evo Morales, abrió hoy una nueva fase del proceso autonómico del país al tomar juramento a los nuevos gobernadores elegidos el pasado cuatro de abril, en un acto en que pidió a los tres opositores no "conspirar" contra el Ejecutivo. Morales decidió tomar juramento a los nueve gobernadores, tres opositores y seis afines al oficialismo, como señal de unidad en el país, en un acto en la Casa de la Libertad en Sucre, la capital constitucional de Bolivia.

Los gobernadores de Santa Cruz (este), Rubén Costas, Tarija (sur), Mario Cossío, y Beni (noreste), Ernesto Suárez —opositores de derecha— rechazaron el acto convocado por el mandatario por considerarlo contrario al régimen de autonomías departamentales. Y, aunque decidieron jurar sus cargos en sus regiones, las tres autoridades también acudieron hoy a Sucre para evitar que el Gobierno central les causara problemas por ausentarse.

Costas, Cossío y Suárez aprovecharon el momento clave del acto para mostrar su rechazo a la convocatoria de Morales y permanecieron inmóviles y en silencio cuando el mandatario tomó juramento a los nueve gobernadores. Antes del juramento, el presidente se dirigió a los tres gobernadores en su discurso y les pidió no "conspirar" contra su Gobierno y adelantar un trabajo conjunto para atender las necesidades de sus regiones.

"Intentaron sacarme del Palacio: fracasaron"

"Quiero decirles a los gobernadores opositores: se acabó el tiempo de las conspiraciones. Intentaron revocar mi mandato, intentaron sacarme del Palacio, fracasaron, y el pueblo nos apoya. Ahora nos toca trabajar con ustedes para servir a nuestros departamentos", afirmó. El cruceño Rubén Costas se molestó con Morales por estas palabras y se puso de pie en pleno acto, aunque no llegó a hablar ni a abandonar el salón.

"Me tuve que parar porque yo no admito que ni el presidente ni ningún ciudadano nos diga que somos conspiradores. Ya nos ha hecho mucho daño a los cruceños este adjetivo, no se lo aceptamos", dijo Costas a los medios al concluir el acto. Los tres opositores han sido acusados por Morales de "separatistas y divisionistas", por haber organizado referendos regionales sobre estatutos autonomistas al margen del Ejecutivo y el Congreso.

Contra ellos hay numerosas denuncias presentadas por el Gobierno por presunta corrupción, pero los gobernadores dicen que se trata de persecución política. Las diferencias entre el Ejecutivo y los tres opositores se profundizaron aún más la semana pasada, tras la promulgación de una ley de transición hacia las autonomías que establece la suspensión de los gobernadores que tengan denuncias penales en su contra.

Castigar la corrupción

El Gobierno de Morales ha defendido la norma argumentando que permitirá castigar la corrupción, pero los gobernadores de oposición consideran que se trata de un mecanismo para destituir a quienes derrotaron al oficialismo en las urnas. Al margen de las divergencias, Morales destacó que hoy comienza a operar oficialmente el "Estado plurinacional con autonomías" e insistió en la necesidad de que los tres gobernadores de oposición y los seis oficialistas trabajen en forma conjunta con el Ejecutivo, "al servicio del pueblo".

El presidente pidió a las nuevas autoridades que optimicen "tiempo y recursos" para lograr un mayor desarrollo en sus regiones en los cinco años de gestión que hoy inician. El modelo autonómico boliviano también reconoce la autonomía indígena, que permitirá a los pueblos nativos elegir a sus autoridades y regirse según sus usos y costumbres.

No obstante, su aplicación demorará al menos un año, tiempo previsto para la elaboración y aprobación de los estatutos autonómicos de los pueblos indígenas, según reconoció el ministro de Autonomías, Carlos Romero, en declaraciones al diario La Prensa. Además de los nueve gobernadores, tomaron posesión los 267 miembros de las nuevas asambleas departamentales, que por primera vez tendrán capacidad legislativa en sus territorios, y los 337 alcaldes y 1.851 concejales elegidos en los comicios de abril pasado.