Domingo, 30 de Mayo de 2010

CiU garantiza que no hará la 'pinza' contra Zapatero

Mas busca convencer a sus bases de la necesidad de "arrimar el hombro"

FERRAN CASAS ·30/05/2010 - 19:30h

Sin convencimiento y también sin ilusión. De esta forma dio el visto bueno el jueves Convergència i Unió (CiU) a los recortes sociales impuestos por el Gobierno del PSOE. Los nacionalistas se abstuvieron al decreto a su pesar pero lo hicieron por "responsabilidad" para salvar la economía española.

Así de grandilocuentes se mostraron ayer los líderes de la federación en la fiesta de CiU en Vic, donde Artur Mas, Josep Antoni Duran i Lleida y Jordi Pujol intentaron convencer a las bases nacionalistas de su decisión.

Las intervenciones estuvieron marcadas por las críticas a José Luis Rodríguez Zapatero pero también por un aviso al PP: CiU no contribuirá en ningún caso a una caída anticipada del Gobierno del PSOE que derive en unas elecciones anticipadas, "lo que menos le conviene a un enfermo que está siendo operado a corazón abierto".

Abrió fuego Jordi Pujol. Tiró de su vasta memoria para recordar que CiU siempre ha arrimado el hombro en los momentos complicados, ya fuera la Transición, tras el 23-F o en 1995, cuando en plena presidencia española de la UE y en medio de una intensa crisis económica desechó noquear al Gobierno de Felipe González, "que era el de los GAL, del CESID que filtraba informes, de Roldán y de Mariano Rubio". Indicó que no dejando caer aquel Gobierno (que cayó después "porque tocaba") se hizo un "acto de servicio". Según el ex president, no es pues ahora el momento de facilitar un cambio en el Ejecutivo. En la misma dirección se expresaron Artur Mas y Josep Antoni Duran, que no dudaron en usar calificativos como "chulos" para los dirigentes del PP y los de "fríovolo, incapaz e incompetente" para Zapatero. Duran presentó al líder socialista como un "cadáver político", al que aseguró "tenerle ganas".

En las intervenciones se insistió en que hacen falta más reformas (citaron la del mercado laboral) y en que la economía española es un enfermo muy grave "que ha recurrido de nuevo a la sanidad catalana".