Domingo, 30 de Mayo de 2010

Blas Matamoro dice que el ensayo y la poesía pertenecen al sindicato de las cenicientas

EFE ·30/05/2010 - 17:04h

EFE - Imagen de la sombrilla-libro, que presentó Francisco Chaparro ayer en la Feria del Libro de Madrid. EFE/Archivo

El escritor argentino Blas Matamoro, afincado en España desde 1976, no acababa de entender hoy por qué su libro "Novela familiar" fue galardonado con el Premio Málaga de Ensayo, dado que este género, la poesía y el teatro "van camino de convertirse en una especie de sindicato de cenicientas".

Medio en broma y medio en serio, Matamoro hizo este comentario al presentar en la Feria del Libro de Madrid esta obra, publicada por Páginas de Espuma y en la que plantea un recorrido literario a lo largo del marco familiar y personal de más de 300 escritores.

La obra, subtitulada "El universo privado del escritor", "no es un libro de crítica literaria ni un canon de escritores preferidos". Es un libro de antropología del escritor.

Y es también, según dijo Juan Casamayor, el editor, un ensayo "con una impecable estructura, atomizada, fragmentaria, que recorre los olvidos, ausencias y la antropología de todo un universo privado (familiar y sentimental) de autores".

En presencia de Alfredo Taján, director del Libro del Ayuntamiento de Málaga, el escritor argentino agradeció de forma especial que alguien se atreva hoy a premiar un ensayo.

"Vivimos en una época en la que el negocio del libro se parece a una mansión suntuosa donde hay bailes brillantes y banquetes, pero donde la poesía, el ensayo y el teatro van camino de convertirse en una especie de sindicato de cenicientas".

Y, por si no se había entendido bien, explicó cuál es el papel de las cenicientas, "es decir, esas chicas que cuando los invitados se van a su casa, tienen que limpiarlo todo", señaló el autor de obras de narrativa como "Hijos de ciego", "Viaje prohibido" o "Nieblas".

Si José Ortega y Gasset decía que "el ensayo es la ciencia menos la demostración", Matamoro opina que es "un género sin generalidades. Son dos definiciones paradójicas, porque una ciencia sin demostración no es científica y un género sin generalidad no es genérico, y que, además, subraya el carácter residual del ensayo".

Matamoro pretende persuadir con las microbiografías de grandes escritores, "rescatando presencias y olvidos y ofreciendo -dijo Casamayor- lo radical de la vida del escritor, lo que está sujeto a su mundo privado poblado de padres, hijos, hermanos, amantes, y de emociones, sentimientos y relaciones".

Blas Matamoro descubre con su ensayo "todo aquello que no cuentan los manuales de literatura o las enciclopedias", señaló el editor de Páginas de Espuma, un sello especializado en cuentos.

El autor de "Novela familiar" dejó claro que no ha "agotado la historia de la literatura universal" en su libro, fruto de "quince años" de trabajo y por el que desfilan escritores de todas las épocas y de todos los estilos.

"Son relatos biográficos, entendiendo la biografía no como la vida que vivió el escritor y después la escribe, sino como la vida que tiene que vivir después de escribirla", afirmó Matamoro, quien, consciente de la enjundia de la frase, añadió: "ahí queda eso".

Adentrarse en la vida de un escritor puede deparar sorpresas y, a veces, "el estudio de sus peculiaridades biográficas lo vuelven un personaje repugnante o admirable".

Cuando uno lee la poesía de Paul Verlaine, suele sentir admiración, pero si "después se entera de que este escritor cogió a su hijo cuando era bebé, lo golpeó contra la pared, le hizo una lesión cerebral y lo dejó tonto para toda la vida", puede que ya no le parezca tan excelente su poesía", contó Matamoro.