Sábado, 29 de Mayo de 2010

Los socialistas checos vencen pero tienen difícil gobernar

Una alianza permitiría al centroderecha retener el poder

P. KOWALSKI ·29/05/2010 - 22:30h

Schwarzenberg puede decantar la balanza. - AFP

El Partido Socialdemócrata de Jiri Paroubek se situó como la fuerza más votada en las elecciones legislativas de Chequia al conseguir el 22,1% de los sufragios. Sin embargo, la distancia mínima a la que se situó la fuerza de centroderecha Partido de los Demócratas Cívicos (ODS) de Petr Necas sólo dos puntos por debajo deja abierta la puerta a un Gobierno de coalición de signo conservador con la gran sorpresa de los comicios, el partido TOP 09, liderado por el ex jefe de la diplomacia checa, Karel Schwarzenberg, que obtuvo el 16,5% de los sufragios.

La participación electoral alcanzó al 61,6% de los ocho millones de checos que estaban llamados a las urnas en unas elecciones cuya campaña se vio salpicada por enfrentamientos dialécticos e insultos entre candidatos, provocaciones y agresiones. Así las cosas, en una situación que roza el empate técnico entre los dos principales partidos, es prácticamente imposible que los socialdemócratas puedan gobernar solos. Una alianza con los comunistas, que se alzaron con el 11,3% de los votos, les daría una mayoría simple en el Parlamento, pero el presidente del país, el euroescéptico Václav Klaus, ha advertido que no aceptará nombrar un Gobierno que cuente con el apoyo de los comunistas.

Nuevos partidos bisagra

Otra opción es que los socialdemócratas pacten con alguna de las dos fuerzas que irrumpen en el nuevo Parlamento, el conservador TOP 09 o el centrista Asuntos Públicos (VV). Aún así, Paroubek anunció  que abandonaba el liderazgo del partido, ya que no ha conseguido los resultados esperados, y predijo la formación de un Gobierno de centroderecha. "La población checa ha elegido la dirección hacia la que quiere que vaya la república, y esa dirección no coincide con la que ofrecían los socialdemócratas", dijo el líder socialdemócrata al conocer los resultados.

Los checos, después de más de un año de un gobierno de tecnócratas dirigido por Jan Fischer, votaron sin demasiadas ilusiones y asqueados por la falta de categoría de su casta política. Según diversos sondeos, dos tercios de los checos quiere que Jiri Paroubek abandone la política, porque "no es honrado y no va a gobernar a favor de los ciudadanos", asegura a Público el profesor universitario Daniel Sokol.

Frente a Paroubek se encuentra el ODS, sufre graves divisiones internas, que carece de un verdadero líder y propone las clásicas soluciones neoliberales de recortes de gastos sociales para hacer frente a la crisis. "Formar gobierno no será una tarea fácil, porque los checos han hecho saber que están cansados de la derecha y la izquierda", advierte Jan Hartl, director del Instituto de Sondeos Stem.