Domingo, 30 de Mayo de 2010

El arte, según Karl Marx

La exposición 'Fetiches críticos. Residuos de la economía general' invita a una reflexión sobre los efectos del capitalismo

G. F. ·30/05/2010 - 08:00h

Para los artistas, el dinero se ha convertido en herramienta de 'performance' para denunciar los excesos de la sociedad de consumo.

¡El arte será político o no será! Crisis o no crisis, hay que repensarlo todo, dar otro sentido a valores materialistas que encierran al individuo en la cárcel del capitalismo. "Guardemos un espíritu jacobino, con muchas guillotinas", opina Mariana Botey, artista mexicana y comisaria de la exposición Fetiches críticos. Residuos de la economía general, que acoge el Centro de Arte Dos de Mayo de Móstoles (Madrid).

La muestra describe los efectos de la crisis del capitalismo con obras que critican la herencia del colonialismo y ven el objeto artístico como objeto de subversión y no de deseo. Un ejemplo: Guillermo Santamarina estrelló un centenar de vinilos originales contra un muro. Que los coleccionistas no se ofendan, porque se trata de "un sacrificio contra la cultura de acumulación de la que también es víctima el propio mercado del arte", según Botey.

"Guardemos un espíritu jacobino, con muchas guillotinas"

"Este proyecto consiste en agitar, pensar y hacer, sin conceder tregua", añade Cuauhtémoc Medina, co-comisario de la exposición con Botey y Helena Chávez McGregor. Juntos han formado El Espectro Rojo, colectivo con base en México DF. Fetiches críticos. Residuos de la economía general es su primera exposición colectiva, que reúne trabajos de 28 artistas de todo el mundo, desde dibujos y pintura hasta collages, vídeos e instalaciones.

Vayamos al grano. El proyecto Hacer dinero es una performance que consiste en falsificar dinero y distribuirlo en la calle. Su autor, Federico Zukerfield, recuerda de esta manera cuándo las autoridades argentinas decidieron devaluar el peso respecto al dólar, provocando una de las mayores crisis de la historia de Argentina. Las ideologías no se salvan: para 3.000 euros de dinero público utilizados en comprar libros de Bakunin para quemarlos en una plaza, el español Karmelo Bermejo prendió fuego a una montaña de libros una noche en el centro de Madrid.

Vicente Razo ataca directamente el capitalismo al conseguir que grandes publicaciones económicas como The Economist mandaran promociones comerciales a un señor llamado Capitalism Isdead.

El Espectro Rojo quiere despertar una "nueva cultura radical"

"Esta muestra es una crítica brutal al capitalismo", reconoce Botey, aunque los tres comisarios quieren ir más allá e "investigar la problemática de los efectos del sistema según el país". Los tres comisarios pretenden explorar las intersecciones entre prácticas artísticas y teóricas, desde una perspectiva política, poscolonial y poética. De ahí el nombre del colectivo: El Espectro Rojo viene del libro El 18 Brumario de Luis Bonaparte, de Karl Marx, que apela a la condición fantasmal de la revolución que prevalece aún en la época gris del "terror hegemónico". En otras palabras: hay que olvidar las supuestas normas que nos rodean. La sociedad de consumo nos ha llenado de actos reflejos contra los que debemos luchar.

"Estas obras muestran que es posible superar el marco de la complacencia cultural y los dogmas liberales de nuestros días, para contribuir a la formación de una nueva cultura radical", insiste El Espectro Rojo. "El socialismo ha muerto", según el sociólogo Alain Touraine. Sólo quedan iniciativas colectivas.