Sábado, 29 de Mayo de 2010

Corea del Sur, Japón y China inician una cumbre marcada por Corea del Norte

EFE ·29/05/2010 - 06:24h

EFE - El primer ministro de Japón, Hatoyama, llega para ofrecer oraciones por las víctimas del barco patrulla surcoreano "Cheonan", en el cementerio nacional de Daejeon en esa ciudad de Corea del Sur.

Los líderes de Corea del Sur, Japón y China llegaron hoy a la isla surcoreana de Jeju para iniciar una cumbre trilateral de dos días en la que Seúl intentará recabar apoyos en su respuesta al ataque norcoreano a uno de sus barcos de guerra.

Según informó un portavoz del Gobierno surcoreano citado por la agencia local Yonhap, "Corea del Sur centrará todos sus esfuerzos diplomáticos en incidir en la responsabilidad de Corea del Norte", tras el aumento de la tensión en la península coreana por el hundimiento de la corbeta "Cheonan" en marzo, que causó 46 muertes.

El primer ministro chino, Wen Jiabao, aseguró ayer en Seúl que su país no protegerá a los responsables del hundimiento en marzo de la corbeta surcoreana "Cheonan", aunque matizó que Pekín aún no ha concluido que Corea del Norte estuvo detrás del suceso.

El político chino llegó ayer a Seúl para participar en la cumbre trilateral, la tercera que se celebra desde 2008, con el presidente surcoreano, Lee Myung-bak, y el primer ministro japonés, Yukio Hatoyama.

En la jornada del viernes Wen mantuvo un largo encuentro con Lee Myung-bak, al que aseguró que China decidirá "de forma objetiva y con justicia" su postura sobre el suceso.

Hatoyama, que llegó esta mañana a Corea del Sur, realizó hoy una ofrenda floral en el cementerio nacional de Daejon en honor a los 46 fallecidos en el hundimiento del "Cheonan" poco antes de mantener una reunión bilateral con Lee en la sureña isla de Jeju.

Japón ha aceptado las conclusiones de la investigación internacional para determinar los responsables de la explosión que hundió la corbeta surcoreana de 1.200 toneladas y que apuntaron directamente a Corea del Norte.

Hatoyama y Lee esperan acordar una mayor coordinación en las respuesta a Corea del Norte, que ambos consideran una amenaza para la estabilidad en la región.

Asimismo, abogarán por fortalecer la cooperación en temas de seguridad, entre otras cosas, para la realización de ejercicios militares conjuntos y para la participación en misiones de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas.