Sábado, 29 de Mayo de 2010

Si gana, Santos tendrá otro talante que Uribe pero combatirá igual a las FARC

EFE ·29/05/2010 - 05:14h

EFE - El candidato a la presidencia de Colombia por el partido Verde, Antanas Mockus (d) dijo que la opción para las liberaciones "unilaterales" e incondicionales debe ser facilitada por la Cruz Roja Internacional o la Iglesia católica.

El candidato oficialista a la Presidencia de Colombia, Juan Manuel Santos, dijo hoy que su gobierno tendrá otro "talante" al de Álvaro Uribe pero combatirá de la misma manera a las FARC, además de buscar reducir la violencia urbana y restaurar las relaciones con Venezuela.

En una entrevista con Efe a dos días de las elecciones, en las que él y el candidato del Partido Verde, Antanas Mockus, son los favoritos, el ex ministro de Defensa de Uribe y artífice de los mayores golpes a las FARC reconoció que "no le va a ser fácil ganar en la primera vuelta".

Aún así dice tener ventajas sobre su gran rival por su condición de ex ministro de Hacienda y de Comercio Exterior y porque conoce "el manejo del Estado".

Además, tal y como recordó, tiene al Congreso a su favor después de que el Partido de la U, al que pertenece, se hiciera con la mayoría de los escaños el pasado 14 de marzo, lo que "va a ayudar a que las ideas se conviertan en reformas concretas".

Pero, según Santos, "lo que más necesita el país en este momento es poner la gente a trabajar (...) y esa es la prioridad número uno", por lo que prometió crear más de dos millones de empleos y formalizar otros 500.000, en un país donde la informalidad laboral alcanza el 60 por ciento.

"El presidente Uribe, por fortuna, nos entrega un país relativamente seguro y podemos entonces concentrarnos en mejorar los indicadores sociales", agregó, aunque al tiempo dejó claro que "Juan Manuel Santos es Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe es Álvaro Uribe".

"Somos dos personas diferentes, vamos a tener dos gobiernos diferentes, cada uno con un talante, con unas prioridades, cada uno con un estilo", señaló, al matizar, sin embargo, que mantendrá "las políticas fundamentales del presidente Uribe", quien, a su juicio, recibió "un infierno" y deja "un país lleno de ilusiones, lleno de futuro".

Santos hizo alusión así a lo que tomaría prestado de su eventual predecesor: "la seguridad democrática y el concepto de controlar el territorio y recuperar para el Estado la seguridad", es decir, la lucha militar contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

"Lo ideal es tener todo el territorio en verde" (libre de guerrillas) y llevar a las FARC "al punto de no retorno", explicó.

Si bien reconoció que la guerrilla está arrinconada hay otros problemas graves: la creciente violencia urbana y la atomización de los grupos de narcotraficantes.

Sobre la violencia urbana manifestó que se trata de "un coletazo del proceso" de desarme de los grupos paramilitares, porque "en todos los países entre un 10 y un 15 por ciento de la gente que se desmoviliza vuelve a delinquir".

Entre las medidas que adoptaría Santos están aumentar el número de policías y crear una consejería especial en la Presidencia para manejar los problemas de seguridad ciudadana.

Sobre el narcotráfico, afirmó que "los grandes capos están en la cárcel o bajo tierra", pero "efectivamente el tráfico de drogas continúa porque sigue la demanda en España, Estados Unidos o el Reino Unido" y ese flagelo sólo se resolverá bajo "el principio de la corresponsabilidad".

En cuanto a política exterior, el candidato determinó que Venezuela es una prioridad y, pese a reconocer tener "grandes diferencias" con el presidente Hugo Chávez, prometió "buscar todas las formas posibles para tener buenas relaciones".

"Si hay respeto por esas diferencias, podemos tener relaciones cordiales, porque cuando los comandantes pelean quienes pagan los platos rotos son los pueblos", agregó al considerar que el deterioro de los lazos bilaterales se debe exclusivamente a "razones políticas".

Para Santos, "Venezuela asumió un liderazgo de su revolución bolivariana que es expansionista y pensaba que si interfería en el resto del continente, entonces esa revolución, el gran sueño del Che Guevara, se iba a propagar".

"Nosotros no queremos la revolución bolivariana acá en Colombia, entonces eso generó esos choques. Lo que podemos hacer es que ustedes se quedan con su revolución bolivariana allá en Venezuela y yo me quedo con mi democracia a la colombiana, pero hagamos algo que nos beneficie a los dos, eso sería lo ideal", insistió.

Por último, recordó que como ministro de Comercio Exterior fue él quien construyó la integración con Venezuela, por eso dijo valorar "enormemente esas relaciones".

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