Sábado, 29 de Mayo de 2010

Naciones Unidas rinde homenaje a los "cascos azules" desplegados en el mundo

EFE ·29/05/2010 - 01:10h

EFE - El subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, Alain Le Roy (i), acompañado por la subsecretaria general de la ONU, Asha-Rose Migiro (detrás i) y miembros de los "cascos azules", participan en una ofrenda floral, durante una ceremonia conmemorativa del Día Internacional de estas fuerzas internacionales de paz.

Naciones Unidas conmemoró hoy con diversos actos el día internacional de los "cascos azules", que en la actualidad son 124.000 y están desplegados en 16 países, en operaciones como la de asistencia a Haití por el terremoto o en los conflictos de la República Democrática del Congo y de Darfur.

"La conmemoración de este año es sombría", dijo hoy en un comunicado el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en el que señaló que en los últimos 14 meses se han producido un gran número de bajas entre las fuerzas internacionales de paz que han sufrido "emboscadas en Darfur, terrorismo en Kabul, accidentes aéreos en Haití".

Ban, que hoy asiste al foro de la Alianza de las Civilizaciones en Brasil, agregó que las "fuerzas de paz son una parte indispensable del trabajo de la ONU para hacer un mundo mejor".

Por su parte, la subsecretaria general del organismo, Asha-Rose Migiro, junto con varios "cascos azules", participó este viernes en una ceremonia en la sede neoyorquina, colocando una corona de flores junto a la bandera azul de la institución.

Migiro indicó que en 2009 "hubo 121 cascos azules que perdieron la vida" y que en 2010 "sólo en un día (el del terremoto del pasado enero en Haití), fallecieron 101 miembros de la familia de la ONU, procedentes de 29 países, y 96 de ellos eran fuerzas de paz".

El subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, Alain Le Roy, señaló que las celebraciones de este año están dedicadas en particular a la misión en Haití (Minustah).

"Los cascos azules han hecho y siguen haciendo una labor impresionante en Haití", afirmó Le Roy en una rueda de prensa, tras reconocer que también han afrontado "incidentes" relacionados con la distribución de ayuda a los damnificados.

En ese mismo aspecto, la responsable del aparato logístico de las misiones de paz, la argentina Susana Malcorra, indicó que "queda mucho trabajo por hacer en Haití".

"Haití probó al límite nuestra capacidad y demostró que hemos aprendido de experiencias pasadas en cómo responder a estas situaciones", agregó.

Le Roy, en una entrevista con la cadena televisión de la ONU, señaló que "está claro que las fuerzas de paz de la ONU van a donde nadie quiere ir", al tiempo que agregó que en zonas como la del Congo o Darfur, los cascos azules "viven en condiciones muy difíciles", por lo que subrayó su dedicación y compromiso.

Le Roy se refirió también a la actuación de los integrantes de Minustah, que "antes y después del terremoto de enero pasado han tenido una actuación extraordinaria".

El sismo de gran magnitud que ocurrió hace cinco meses causó la destrucción de los cuarteles generales de Minustah en Puerto Príncipe, así como 96 bajas personales entre las que se contaron las de su responsable, el diplomático tunecino Hédi Annabi, y su adjunto, el brasileño Luiz da Costa.

"El terremoto ha cambiado todo, no solo para Haití y los haitianos, también para la ONU y las operaciones de paz", expresó el sucesor de Annabi al frente de Minustah, el diplomático guatemalteco Edmond Mulet, en declaraciones a la televisión de la organización.

Señaló que ahora "habrá que estar en Haití más tiempo para ayudar al Gobierno a estabilizar el país y asistirles en la recuperación y reconstrucción".

En la actualidad los "cascos azules" desplegados en 16 operaciones de paz en el mundo son más de 124.000, procedentes de 115 países, y sus intervenciones han sido numerosas desde que en 1948 realizaron su primera misión en los territorios palestinos.

Desde entonces han muerto más de 2.700 personas que trabajaban para la organización en operaciones de paz en todo el mundo, desde Oriente Medio a los Balcanes, durante la guerra de Yugoslavia, o en Africa y otras regiones.

De esas 124.000 unidades, 100.000 son militares y policías, aunque, según indicó hoy Le Roy, en los próximos meses esa cifra podría reducirse con la retirada de la misión en Chad y la República Centroafricana (Minurcat) y la reducción del número de tropas en la de la República Democrática del Congo.

Aseguró también que no anticipa "ninguna misión de paz en el futuro próximo", al tiempo que consideró que "conseguir tropas ahora será un poquito más fácil", porque hay más oferta que demanda.

Para el responsable de las Operaciones de Paz de la ONU, el problema que afronta el organismo se centra más bien en contar con las unidades adecuadas, más que en cantidades, particularmente las de carácter técnico, como ingenieros, zapadores y transporte aéreo.

Con las actividades de hoy, la ONU ha querido honrar a esas fuerzas de paz que han fallecido en acto de servicio y animar a los que están desplegados a seguir ayudando.

Hace ocho años, la ONU designó el 29 de mayo como el día internacional de sus fuerzas internacionales de paz.