Viernes, 28 de Mayo de 2010

39 italianas escriben al Papa para la abolición del celibato

Todas son o fueron amantes de sacerdotes. Afirman que la vida en pareja es la mejor forma de que los curas "experimenten el amor"

DANIEL DEL PINO ·28/05/2010 - 11:08h

Stefania Salomone durante su entrevista para la agencia Global Post. (Veronica Venturini/GlobalPost)

¿Podrán las amantes de algunos sacerdotes italianos hacer cambiar de parecer al Vaticano sobre el celibato? Parece imposible. Pero al menos un buen puñado de ellas, que haylas, lo han intentado. El pasado mes de abril 39 mujeres enviaron una carta a Benedicto XVI pidiéndole la abolición de la norma que impide a los curas católicos tener relaciones sentimentales.

Sólo tres de ellas se atrevieron a firmar: Antonella Carisio, Maria Grazia Filippucci y Stefania Salomone. La carta fue publicada en la web de Il Dialogo, donde la última, Salomone, abrió un foro para que otras personas en su misma situación explicaran sus sentimientos.

Salomone y Carisio han sido entrevistadas por la agencia británica Global Post a propósito de la misiva. En dicha entrevista, la primera de ellas, que vive en el norte de Roma, afirma que los sacerdotes, para "convertirse en testigos directos del amor, necesitan experimentarlo plenamente tal y como demanda su naturaleza".

Por su parte, Carisio, que según Global Post siempre estuvo muy relacionada con la actividad de la Iglesia, contó su experiencia con un cura brasileño, Edecir Calegari, con el que colaboraba en un centro juvenil. En junio de 2006, el sacerdote le acercó a casa después de trabajar y la besó.

Entonces comenzaron una relación que era conocida y aceptada por todos los miembros de su familia. Hasta que alguien los descubrió e informó a los superiores de Calegari. El cura fue trasladado de Roma a Brasil y según ella incluso le dejó un anillo de compromiso cuando se fue.

Celibato y pederastia

Las firmantes de la carta dicen que no hay nada de divino en el celibato, sino que es una regla hecha por los hombres

Después de que estallaran todos los casos de pederastia que han salpicado a la Iglesia católica en los últimos meses, salió a la palestra el debate sobre el celibato. Para algunas voces en Roma, la abolición de esta norma podría poner fin a los abusos a menores. Es el caso del arzobispo de Viena, Christoph Schönborn, que en marzo publicó un artículo en la revista de su archidiócesis relacionándolos directamente con la pederastia.

El círculo del Papa ha querido seguir defendiendo la tradición por todos los medios. El mes pasado, el secretario de Estado del Vaticano, Tascio Bertone, dijo que los peligros comenzaban precisamente con "la no-observancia del celibato, que conlleva graves riesgos, y tiene unas consecuencias que, después, son muy dolorosas y lo dañan todo".

Pero el celibato es una tradición, según las firmantes de la carta, "no impuesta por dios, sino por el hombre". Y como han demostrado algunas ramas del cristianismo, es una regla que se puede abolir. Y ahí estan los ejemplos de la Iglesia anglicana o algunas confesiones católicas de la Europa del Este.