Jueves, 27 de Mayo de 2010

Jamaica se enfrenta a una tensa etapa de inestabilidad tras la ola de violencia

EFE ·27/05/2010 - 18:24h

EFE - Un hombre camina este jueves junto a una barricada de bolsas de arena en Tivoli Gardens, uno de los barrios de la zona oeste de Kingston (Jamaica) donde desde el pasado domingo grupos afines a un presunto narcotraficante se enfrentan a las fuerzas de seguridad para evitar su detención y posterior extradición a EE.UU..

Jamaica ha entrado en una etapa de tensa inestabilidad y con el riesgo de un nuevo estallido de violencia que hasta el momento se ha cobrado la vida a 73 personas y decenas de heridos.

El número de muertos en los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad de Jamaica y los seguidores del presunto narcotraficante Christopher "Dudus" Coke aumentó hoy a 73, además de docenas de heridos y 500 detenidos, según anunció el jefe adjunto de Policía de Jamaica, Glenmore Hinds.

Desde el martes por la tarde han disminuido los disparos y los enfrentamientos, pero la ciudad se mantiene dentro de un tensa calma ya que los enfrentamientos pudieran reanudarse en cualquier momento.

Antes del anuncio de Hinds, fuentes oficiales habían reconocido que se habían registrado 49 muertos, de los cuáles dos son policías y uno un soldado, y no se descarta que la cifra aumente todavía más dado que hay decenas de heridos.

Las fuerzas de seguridad facilitaron hoy a los periodistas que recorriesen las calles de Tivoli Gardens para mostrar el control de la zona y la inexistencia de enfrentamientos, al tiempo que prometieron una mayor transparencia.

Desde que la semana pasada el primer ministro de Jamaica, Bruce Golding, autorizó la extradición de Coke a EE.UU., se desató la ira de los partidarios de éste que domina el barrio de Tivoli Gardens, que es justamente un feudo político del propio Golding.

Pese a que los incidentes violentos entre las fuerzas de seguridad de Jamaica y los seguidores de Coke han remitido en las últimas horas, se mantiene la tensión y con Kingston (la capital) en estado de emergencia.

Soldados y policías rastrean todavía las calles y viviendas de ese barrio en busca de Coke, quien, según varios medios, estaría negociando su rendición y entrega con las autoridades estadounidenses.

El Gobierno de Estados Unidos pidió a Jamaica la extradición de Coke en agosto de 2009, pero Golding retrasó su aprobación hasta la semana pasada.

Coke está acusado de tráfico de armas y de drogas en EE.UU. y de ser el presunto cabecilla de la banda de traficantes conocida como "Shower Posse".

La incógnita ahora es calibrar el alcance del impacto político que tendrá la ola de violencia en Golding, quien tuvo que salir a desmentir informaciones que lo vinculaban con "Dudus".

Diversos medios británicos informaron que el Ejecutivo de Golding se negó a facilitar la extradición de Coke a Estados Unidos, mientras que el canal de televisión estadounidense ABC describía al mandatario jamaicano como un "conocido delincuente" con supuestos lazos con el narcotráfico.

Golding rechazó los comentarios vertidos por ABC y los calificó de "extremadamente ofensivos", al tiempo que se ha visto obligado a desmentir cualquier relación con el narcotráfico.

El cerco político a Golding proseguirá la próxima semana al tener que afrontar una posible moción de censura en el Parlamento, mientras trata de aplacar las críticas de la oposición y las voces de descontento en el seno de su propio partido.

El Gobierno de Jamaica anunció hoy que el estado de emergencia seguirá en dos barrios de Kingston, pero que el resto del país se mantiene seguro y sin riesgos de conflictos.

"Las fuerzas de seguridad han sido instruidas para ser respetuosas en cualquier tipo de interrelación con la población civil y cualquier acto de indisciplina no será tolerado", señaló un comunicado difundido hoy.

Por su parte, Wayne Cummings, director de la Asociación de Turismo y Hoteles de Jamaica, indicó que aunque se han contabilizado centenares de cancelaciones en los hoteles del país, los centros turísticos están al margen de los actos de violencia y la inseguridad de los últimos días en la capital.