Jueves, 27 de Mayo de 2010

Se estabilizan lesiones con quitanieves, pero persiste amenaza

Reuters ·27/05/2010 - 19:24h

Por Rachael Myers Lowe

El verano ya llegó a la mayor parte de Estados Unidos, pero recuerde este dato el próximo invierno: aunque las lesiones por las máquinas quitanieves se estabilizaron, esos vehículos siguen siendo "una grave amenaza", aseguró un equipo que describe cómo protegerse.

Si bien las lastimaduras pueden afectar a cualquier parte del cuerpo, las más frecuentes ocurren en los dedos y las manos.

"Dada la gravedad de las lesiones, las consideraría un problema de salud pública porque estamos hablando de amputaciones y fracturas", dijo a Reuters Health el doctor Bart Hammig, de la University of Arkansas y autor principal del estudio.

"Necesitamos las manos y los dedos para realizar las actividades diarias", agregó.

Se estima que, cada año, las salas de emergencias atienden unas 4.615 lesiones por el uso de quitanieves en el país, según los datos que reunieron Hamming y su colega, el doctor Ches Jones, para el período 2002 al 2008.

La cifra es "algo más alta" que las 4.295 lesiones anuales que informó la Comisión de Seguridad de los Productos de Consumo de Estados Unidos entre 1990 y 1997, aunque Hammig dijo que la tasa se mantiene estable cuando se considera a la población de Estados Unidos.

En el estudio, publicado en la Academia de Medicina de Emergencia, Hammig y Jones registraron 32.307 lesiones con quitanieves entre el 2002 y el 2008. El 62 por ciento de las lesiones fueron en los dedos y las manos, con un 42 por ciento de fracturas y un 20 por ciento de amputaciones.

"La mayoría de las lesiones (70 por ciento), incluidas las fracturas y las amputaciones de dedos, ocurrieron en mayores de 40 años, principalmente hombres", indicó Hammig. "Los más jóvenes tienden a usar palas", agregó.

Las lesiones se producen cuando el operador intenta eliminar ese problema con la mano.

Aunque la mayoría de las quitanieves modernas están provistas de un interruptor para apagar la máquina cuando el operador suelta la manija, la tensión acumulada en el atascamiento es suficiente como para hacer girar la cuchilla aunque la máquina esté apagada.

"Lo importante es no colocar nunca la mano dentro de la máquina, ya sea que esté encendida o apagada", aconsejó Hammig, que insistió en la necesidad de realizar campañas públicas y masivas sobre los peligros del uso incorrecto de las quitanieves, en especial cuando se usan en nieve profunda y húmeda.

"No soy ingeniero, pero no se me ocurre cómo rediseñar las máquinas para que sean más seguras. Llegamos a un punto en el que lo que más importa es la educación de los consumidores", dijo.

El año pasado, los comercios minoristas recibieron casi 780.000 quitanieves, según Outdoor Power Equipment Institute, que representa a los fabricantes de esas máquinas. Esa es casi la cantidad promedio comercializada en los últimos cinco años.

FUENTE: Academic Emergency Medicine, publicado online 13 de abril del 2010.