Jueves, 27 de Mayo de 2010

Las investigaciones negativas se cambian para lucir bien:estudio

Reuters ·27/05/2010 - 18:24h

Por Frederik Joelving

Los científicos saben de qué se trata darle un giro a sus investigaciones, según un nuevo estudio, presumiblemente no modificado.

Más de la mitad de 72 artículos analizados por un equipo de investigadores franceses e ingleses habían sido alterados para que los nuevos tratamientos parecieran efectivos, aunque eso no coincidía con las estadísticas publicadas.

Un estudio, por ejemplo, concluyó que un sistema de detección del cáncer daba buen resultado, algo que no era respaldado por los resultados reales, señaló a Reuters Health la doctora Isabelle Boutron, que participó en la revisión.

"Algunas observaciones fueron bastante impactantes", dijo Boutron, de la Universite Paris Descartes, en Francia.

Estudios previos habían demostrado que los resultados se suelen "disfrazar" cuando hay dinero en juego; por ejemplo, cuando el fabricante de un fármaco financia una investigación de su producto. En esos casos, las conclusiones favorables contradecían los resultados reales.

Pero ese giro de los datos suele ser sutil y hasta pasaría inadvertido a los revisores científicos. Así ocurrió con Vioxx, un analgésico que Merck lanzó y luego debió retirar del mercado.

Cuando en el 2000 se publicó un estudio que comparaba a Vioxx con un fármaco anterior, los autores bajaron el tono al riesgo de infarto. En lugar de informar que quintuplicaba la probabilidad de sufrir un ataque cardíaco, eligieron incluirlo dentro de los efectos protectores del otro medicamento.

Aunque Boutron no analizó qué motiva esas modificaciones, halló varias estrategias para representar erróneamente los datos.

Puede ocurrir que los científicos se concentren sólo en los hallazgos positivos de sus análisis o que comparen a los pacientes antes y después de recibir el tratamiento, sin mencionar la respuesta al placebo.

Dado que esa reacción puede ser alta, en especial en psiquiatría, al no mencionarla realmente se distorsionan los resultados.

"Estoy segura de que la mayoría de los autores no hicieron trampa, sino que estaban muy entusiasmados con los resultados", aseguró.

Pero agregó que ahora sospecha mucho más cuando lee los artículos académicos y opinó que las revistas científicas deberían prestarle más atención a los sesgos en las investigaciones.

"Esto podría cambiar la forma en que revisamos los estudios", indicó la autora.

FUENTE: JAMA/Journal of the American Medical Association, 26 de mayo del 2010.