Viernes, 28 de Mayo de 2010

Vanguardia en el país de Heidi

El Distrito Oeste de Zürich se renueva a golpe de cultura: donde antes se encontraban astilleros y fundiciones, ahora se levanta una de las zonas más vibrantes y desconocidas de la ciudad suiza. Clubs, galerías, tiendas, museos y restaurantes en los que la originalidad es todo un estilo de vida.

CARMEN V. VALIÑA ·28/05/2010 - 09:19h

Fotos: Iago Viana - Los 17 contenedores de Freitag /

Imagina un antiguo astillero en el que el jazz ha sustituido al sonido de tornos y radiales. Imagina 17 contenedores de barco que forman un edificio en el que se venden bolsos realizados con material reciclado de coches y camiones que se han expuesto en el MOMA de Nueva York. O (¿por qué no?) un mercado entre los huecos de un antiguo viaducto. Y un restaurante en lo que fue una fábrica de velas, y clubes nocturnos repartidos por viejas factorías, y hasta galerías de arte en el interior de una antigua cervecería. ¿Te imaginas? Pues deja de hacerlo, porque lo que parece fruto de una prodigiosa inventiva se hace realidad en Zürich: su antaño industrial Zona Oeste está experimentando una rehabilitación que la ha hecho salir del ostracismo para convertirla en un espacio abierto a quienes buscan las últimas tendencias o las instantáneas menos convencionales de la ciudad. Un oeste de vanguardia en el país de Heidi.

Y es que desde hace 17 años, esta área ha experimentado un cambio exponencial en su fisionomía y en su propia esencia: de ser un lugar industrial en la que las chimeneas humeaban entre astilleros y fundiciones se ha pasado a un paisaje dominado por galerías, restaurantes, tiendas, bares y clubs en un entorno de gente, mayoritariamente joven, que ha hecho de la originalidad su bandera. Hasta el punto de que el Zürich-West, que las guías turísticas han condenado a la simple mención, cuando no al total ostracismo, acoge hoy en día al sector más activamente creativo de la ciudad.

El corazón del Distrito Oeste es Schiffbau, un antiguo astillero que hace diez años dejó de fabricar barcos que se botaban desde el lago de Zürich para transformarse en un local multifunción que incluye salas de teatro, un club de jazz (el Moods), un restaurante, LaSalle, y un par de bares, uno de ellos, el Niettum Bar, situado en la parte superior del edificio. Por lo demás, todo Schiffbau es un espacio que rezuma todavía su pasado industrial en las formas, pero que en el corazón es ya profundamente cultural.

El Zürich-West, que las guías turísticas apenas mencionan de pasada, acoge hoy en día al sector más activamente creativo de la ciudad.

Claro que si hay una estampa que define a todo el Distrito Oeste es la de los 17 contenedores de Freitag, la marca de bolsos de los hermanos Markus y Daniel Freitag que ha llegado a exponer en el MOMA de Nueva York. Bolsos de diseño suizo que emplean como materia prima lonas de camiones, airbags o cinturones de coche, alineados marcialmente en las cajas de cartón de su tienda del Zürich-West, la más grande del mundo. Recorrerla es descubrir un fascinante universo visual de reutilización de elementos industriales, en el interior y en el propio exterior del edificio, que de noche, iluminado, adquiere una peculiar monumentalidad made in siglo XXI. Merece la pena subir hasta el último contenedor para contemplar la vista de Zürich-West y, por qué no, decidir qué bolso nos llevamos a casa.

Si tras las compras necesitamos hacer un descanso, cuatro recomendaciones originales para reponer fuerzas: Labor-Bar, que cuando el televisivo Kurt Aeschbacher no graba en él su programa Aeschbacher ofrece la posibilidad de beber y bailar en su interior; Gnüsserei, ubicado en una antigua fundición; Les Halles, un restaurante de comida orgánica que también se puede llevar a casa en porciones, y Hard One, que, ubicado en un cuarto piso, ofrece a la caída del sol destacadas vistas de la Zona Oeste.

Pero Zürich-West es un lugar en permanente transformación, inquieto, revoltoso como el adolescente en esa segunda juventud que le ha tocado vivir. Y el que ahora vemos cuando caminamos por sus calles no será el mismo cuando pase, imperceptiblemente, el tiempo. Prueba de ello es el proyecto Viadukt, que transformará el antiguo viaducto de Letten en el primer mercado cubierto de la ciudad. La penúltima idea de un Distrito Oeste que se sabe vanguardista y ha hecho ya de la originalidad un estilo de vida.

Más información
Dedicada exclusivamente al turismo en la ciudad está la web www.zuerich.com, que ofrece una gran cantidad de consejos sobre alojamientos, visitas y eventos. Dispone de n apartado específico sobre las compras en Zürich-West, al que se puede acceder mediante el siguiente enlace: http://www.zuerich.com/en/page.cfm/Zürich/shopping/west/west_x. En castellano y con información general sobre la ciudad, la página de turismo de Suiza, http://www.myswitzerland.com .

Cómo llegar
Swiss International Air Lines vuela a Zürich desde Barcelona, Madrid, Málaga, Palma de Mallorca y Valencia.

Dónde comer
El restaurante Gnüsserei es un ejemplo de la renovación industrial del Distrito Quinto: ubicado en una antigua fundición, ofrece una cocina de inspiración casera con especialidades suizas y riquísimas salsas artesanales, entre las que no deberías perderte la de yogur, miel y whisky.

Dónde dormir
El Hotel Seidenhof ofrece habitaciones modernas y funcionales a un paso de la exclusiva calle comercial Bahnhofstrasse, por lo que es una muy buena opción tanto para acercarse al Distrito Quinto como para conocer otras zonas de la ciudad, dada su céntrica ubicación.