Miércoles, 26 de Mayo de 2010

Homicidios infantiles con armas, tan comunes ciudad como campo

Reuters ·26/05/2010 - 19:55h

Por Amy Norton

Los niños y adolescentes que viven en las zonas más rurales de Estados Unidos son tan propensos a morir por la violencia con armas de fuego como los de las ciudades, según un nuevo estudio.

Eso, afirmó un equipo, contradice la idea de que la violencia armada es sólo un problema urbano.

La investigación halló que, entre 1999 y el 2006, murieron 23.649 estadounidenses menores de 19 por disparo de armas de fuego. Las cifras en las zonas más rurales y los condados más urbanos fueron similares, con cuatro muertes cada 100.000 niños y adolescentes y 4,6 cada 100.000, respectivamente.

Pero hubo distintos patrones de violencia armada, publicó el equipo en Pediatrics.

Los niños y adolescentes de las áreas urbanas fueron más propensos a sufrir homicidios que aquellos de las zonas rurales, lo que contrarrestó un mayor índice de suicidios o muertes accidentales con armas de fuego entre los niños de los condados rurales.

"La percepción social es que la violencia armada es un problema urbano", dijo el doctor Michael L. Nance, del Hospital de Niños de Filadelfia. "Pero es algo de lo que todos nos debemos ocupar", agregó.

Los resultados, dijo a Reuters Health, ayudarían a las autoridades locales a tomar medidas de prevención más útiles en cada zona: en las ciudades, el homicidio con arma de fuego es la principal amenaza para los niños; en el campo, en cambio, lo más peligroso es el suicidio.

En los condados más urbanos (con una zona metropolitana de por lo menos 1 millón de personas), hubo 3,8 homicidios con arma de fuego por cada 100.000 menores de 19 años.

En los condados más rurales ("completamente rural" o con menos de 2.500 habitantes en una zona urbana y sin una ciudad cercana), hubo menos de 0,8 homicidios por cada 100.000.

Pero eso se revirtió al analizar los suicidios con arma de fuego: en las zonas más rurales, la tasa fue cuatro veces más alta que en las más urbanizadas (2,75 versus 0,7 suicidios por cada 100.000).

La tasa de muertes accidentales por armas de fuego fue de 0,5/100.000 en el campo y de 0,1/100.000 en las ciudades.

Para Nance, el mensaje para los padres es el mismo que para las autoridades: las armas son un problema en todos lados, aunque la naturaleza de la amenaza varía entre la ciudad y el campo.

En el campo, lo mejor sería prevenir los suicidios adolescentes y mejorar las medidas de seguridad en el hogar, como mantener las armas bajo llave y educar a los niños sobre sus peligros. Tener armas en el hogar, indicó el equipo de Nance, aumenta el riesgo de suicidio.

En las ciudades, en cambio, reducir la violencia comunitaria disminuiría la mortalidad infantil y adolescente por el uso de armas de fuego.

FUENTE: Pediatrics, online 24 de mayo del 2010.

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