Miércoles, 26 de Mayo de 2010

Pyongyang expulsa a los funcionarios surcoreanos de un complejo industrial conjunto

EFE ·26/05/2010 - 06:24h

EFE - Activistas surcoreanos prenden fuego a un cartel con el líder norcoreano durante una manifestación contra Corea del Norte celebrada ayer frente a la Asamblea Nacional en Seúl (Corea del Sur).

Pyongyang expulsó hoy a los funcionarios surcoreanos de un complejo industrial conjunto en territorio norcoreano y amenazó con "bloquear" al resto del personal surcoreano si Seúl reanuda su "guerra psicológica" en su contra.

Según la agencia surcoreana Yonhap, la expulsión afecta a los ocho funcionarios que Seúl mantiene en el complejo de Kaesong, un proyecto empresarial conjunto en el que unas 110 compañías surcoreanas emplean a cerca de 42.000 obreros norcoreanos.

La medida se aplicó después de que el régimen comunista de Pyongyang asegurara anoche que romperá todas sus relaciones con Corea del Sur y no retomará ningún diálogo intercoreano durante el mandato del actual presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak.

También adelantó su intención de expulsar al personal surcoreano de Kaesong, durante años símbolo de la futura reunificación de las dos Coreas.

El Gobierno de Seúl, por su parte, aseguró hoy que mantendrá sus medidas punitivas contra el régimen comunista norcoreano pese a las amenazas de Pyongyang, a las que responderá con "firmeza y severidad", según Yonhap.

El portavoz del Ministerio de Unificación surcoreano, Chun Hae-sung, confirmó además que Corea del Norte ha notificado al Sur su intención de cortar sus líneas de comunicaciones marítimas y también la comunicación en la zona desmilitarizada y fronteriza de Panmunjom.

El anuncio del régimen norcoreano se produjo después de que este lunes Seúl anunciara el bloqueo de los intercambios comerciales con el Norte por el hundimiento el 26 de marzo de su corbeta "Cheonan" en el que murieron 46 marinos, que achaca a un torpedo de un submarino norcoreano.

Pyongyang niega el ataque, pese a las pruebas mostradas por un grupo de expertos de cinco países que investigó el suceso.

El Gobierno de Seúl también indicó que reanudará la emisión de propaganda contra Corea del Norte a través de altavoces en la zona desmilitarizada, y el lanzamiento aéreo de panfletos contra el régimen de Kim Jong-Il.