Miércoles, 26 de Mayo de 2010

El sexo en la adolescencia ya no es sinónimo de embarazo

Menos del 11% de las mujeres que tienen relaciones completas antes de cumplir los 20 años acaba siendo madre a esa edad

VANESSA PI ·26/05/2010 - 02:00h

Jupiter - Los métodos anticonceptivos son la primera causa del descenso proporcional de embarazos en adolescentes.

Las relaciones sexuales se inician cada vez a una edad más temprana. Pero el porcentaje de mujeres que teniendo relaciones completas antes de cumplir los 20 acaban siendo madres precoces es cada vez menor. Lo demuestra el estudio La maternidad adolescente en España, que elaborado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CISC) y financiado por la Sociedad Española de Contracepción (SEC) se presentó ayer.

En los últimos 50 años, las mujeres han pasado de empezar a mantener relaciones sexuales a los 25 años de media a iniciarse a los 18. Mientras un 10,4% de las mujeres que ahora tienen entre 70 y 74 años mantuvo relaciones antes de los 20 años, el porcentaje asciende al 86,2% entre las que tienen entre 20 y 24 años.

Ser madre precoz dificulta cada vez más la búsqueda de empleo

La investigación se basa en los resultados de una encuesta realizada en 2006 a 9.700 mujeres mayores de 15 años. El análisis de los datos, elaborado en 2009 y 2010, pone de manifiesto que el riesgo de quedar embarazada ha disminuido progresivamente.

Así, el porcentaje de madres jóvenes entre quienes tuvieron sexo antes de cumplir los 20 años varía del 60,6% para las que ahora tienen entre 60 y 64 años, pasando por el 28% de las que tienen entre 40 y 44 años, hasta el 10,7% de las que tienen entre 20 y 24.

El uso de métodos anticonceptivos explica, en parte, esta tendencia. De hecho, mientras las nacidas entre 1951 y 1955 empezaban a mantener relaciones sexuales de media 3,8 años antes de empezar a usar anticonceptivos, esta diferencia se redujo al 0,7% en las mujeres nacidas entre 1971 y 1975 (los datos son de 2006).

Cuando no se usa un anticonceptivo hay seis veces más riesgo de embarazo

"Es importante usar anticonceptivos desde la primera relación sexual, porque hemos comprobado que aquellas mujeres que no lo hacen ven multiplicado por seis el riesgo de un embarazo adolescente respecto a las que sí lo usan", explicó la directora del estudio, la demógrafa del CSIC Margarita Delgado. Del mismo modo, utilizar un preservativo no eficaz "multiplica por más de cuatro el riesgo de un embarazo precoz", alertó.

Delgado recordó que las mujeres más mayores que iniciaron sus relaciones a edades tempranas no usaban anticonceptivos cuando eran adolescentes porque estaban prohibidos. "En el momento en que empezamos a ver que ya están disponibles los anticonceptivos, vemos como baja sistemáticamente el porcentaje de embarazos. Y vemos que ahora hay muchísimas más mujeres activas sexualmente pero sin embarazos, entre otras cosas, porque ahí está la anticoncepción", explicó.

Hasta 1978 no se despenalizaron los anticonceptivos. Hasta ese momento, sólo podían usarse si eran antes prescritos por un médico, que sólo lo hacía para fines terapéuticos. Esto explica que en las nacidas a partir de 1959 aumente la diferencia entre las que usaron anticonceptivos en su primera relación siendo adolescentes y no quedaron embarazadas y las que sí.

Más dificultades para trabajar

La investigación también concluye que ser madre precoz dificulta la incorporación al mercado de trabajo. Este handicap ha crecido además con el paso de los años. El porcentaje de madres adolescentes que ahora tienen más de 50 años y declara haber trabajado alguna vez es ligeramente inferior al de sus coetáneas que no tuvieron hijos a una edad precoz. Es en las mujeres que ahora tienen menos de 49 años, que han vivido la incorporación masiva de la mujer al mercado laboral, donde las diferencias crecen, en perjuicio de las madres adolescentes.

Delgado añade un detalle: "Se ve que la huella que deja en la trayectoria laboral el embarazo adolescente se percibe más nítidamente conforme avanzan en edad. A los 20 años no hay enormes diferencias entre unas y otras".

Las diferencias son abismales al tener en cuenta si la mujer ha tenido alguna vez un trabajo estable. La muestra de madres adolescentes de cualquier edad que han tenido un contrato indefinido es tan pequeña que ni siquiera es estadísticamente comparable.

La ideología no influye

Delgado también concluyó que el embarazo adolescente no depende de la ideología, a pesar de los prejuicios que tenían los propios autores del trabajo. "Pensábamos que la religiosidad podría influir un poco, pero hemos visto que no es significativo estadísticamente", explicó.

Tener hijos a una edad temprana perjudica a la mujer. Todas las mujeres que fueron madres adolescentes, tengan la edad que tengan ahora, tuvieron que acortar sus estudios, lo que condicionó su entrada en el mercado laboral. El estudio también concluye que las madres adolescentes se emancipan antes, con los padres de sus hijos, aunque tienden a romper sus relaciones sentimentales con más frecuencia.

Las madres adolescentes viven en un periodo muy corto, prácticamente la mitad que en las mujeres que no quedaron embarazadas a edad temprana, ocho o nueve acontecimientos de gran relevancia en la vida de una persona, como son el inicio de la actividad sexual, el inicio de la anticoncepción, la finalización de los estudios, el primer trabajo, la emancipación, la convivencia en pareja, el primer matrimonio y el primer hijo.

Las madres jóvenes se alejan de los estudios

5% madres universitarias

Las mujeres que han sido madres precoces acceden en mucha menor medida que el resto a los estudios universitarios. El porcentaje de las que han sido madres adolescentes y han estudiado en la universidad no llega de media, en todos los grupos de edad, al 5%, según el estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Por ejemplo, en las mujeres de 30 a 34 años, mientras el acceso de las madres no adolescentes a los estudios universitarios es del 0%, en el resto de mujeres de esta edad es del 22,6%.

83,9% segundo hijo a los 25

Las madres adolescentes suelen tener más hijos que el resto de mujeres de su edad. Su precocidad las lleva a tener su segundo hijo también antes que sus coetáneas. Por ejemplo, en las mujeres que tienen entre 50 y 54 años, mientras que a los 25 años el 83,9% de las madres adolescentes ya había tenido un segundo hijo, el porcentaje correspondiente para el resto de mujeres de su generación apenas sobrepasaba el 22%. Además, las madres adolescentes acaban teniendo un número de hijos superior al deseado, concluye la investigación.

50% de abortos en jóvenes

Aunque este dato no forma parte del estudio, alrededor de la mitad de los embarazos en mujeres menores de 20 años acaba en un aborto. La directora de la investigación, la socióloga Margarita Delgado, explicó que según los últimos datos de Instituto Nacional de Estadística (INE), en España se registraron en 2008 unos 30.000 embarazos en mujeres menores de 20 años y unos 15.000 acabaron con el nacimiento del bebé.