Martes, 25 de Mayo de 2010

Las pilas "botón" son un peligro creciente para los niños

Reuters ·25/05/2010 - 17:56h

En Estados Unidos, los envenenamientos pediátricos graves por ingerir una pila aumentaron en los últimos 25 años, junto con el creciente uso de las baterías "botón" de litio en una gran cantidad de productos.

Cada año, la cifra de niños que mueren o sufren lesiones graves se mantiene bastante baja, pero los casos severos representan una proporción cada vez mayor entre los envenenamientos con pilas botón, según publicó Pediatrics.

Eso destaca la importancia de mantener a las pequeñas pilas lejos del alcance de los niños, afirmó el equipo de Toby Litovitz, del National Capital Poison Center, en la ciudad de Washington.

Entre 1985 y el 2009, los centros de control de envenenamiento en Estados Unidos registraron 59.535 casos de ingestión de pilas botón. La incidencia anual varió sin un aumento en el tiempo.

Pero creció claramente la tasa de envenenamientos graves. Entre 1985 y 1987, el 0,06 por ciento de las ingestiones de pilas botón era fatal o tenía complicaciones "mayores", como lesiones esofágicas tratadas quirúrgicamente que provocaban complicaciones respiratorias y alimentarias prolongadas.

Eso aumentó casi siete veces entre el 2007 y el 2009, cuando el 0,44 por ciento de las ingestiones de pilas botón pasaron a ser fatales o graves.

Los menores de 4 años fueron las víctimas más comunes. Y en casi todos los casos con complicaciones graves, la responsable era la pila botón de litio de 20 milímetros (mm).

Las pilas botón se usan en una gran cantidad de productos, como cámaras fotográficas, controles remotos, relojes, audífonos, juguetes y hasta tarjetas musicales.

A diferencia de otras pilas botón, las de litio de 20 mm son más grandes (como la moneda de 1 centavo) y suelen quedar trabadas en el esófago (el tubo por donde pasa la comida).

Una vez ahí, la pila crea una corriente eléctrica que quema el tejido que la rodea. En cambio, las pilas que pasan por el esófago atraviesan el tracto digestivo sin producir lesiones.

El estudio reveló que, en la mayoría de los casos de lesiones fatales o graves, nadie había visto al niño ingerir la pila. Y dado que los síntomas del envenenamiento no son específicos (fiebre, vómito, pérdida del apetito y cansancio), los médicos no lo suelen diagnosticar correctamente.

El equipo de Litovitz revisó los registros de la Línea de Emergencia Nacional de Ingestión de Baterías y los casos publicados en la literatura médica. Identificó 13 casos fatales y 73 casos graves entre 1977 y el 2009.

De las 13 muertes, nueve habían ocurrido entre el 2004 y el 2009. En el 92 por ciento de los envenenamientos fatales o graves a partir del 2000, la causa había sido una pila de litio de 20 mm.

La dificultad para diagnosticar esos incidentes destaca la importancia de la prevención, según el equipo.

Los autores recomiendan que los padres mantengan a las pilas y los objetos que las contienen lejos de los niños. En el 62 por ciento de los casos, el niño había sacado la pila botón de algún objeto en el hogar.

Otro consejo es colocar una buena cinta adhesiva sobre la tapa de las pilas de todos los objetos hogareños.

FUENTE: Pediatrics, junio del 2010.