Lunes, 24 de Mayo de 2010

Los marcapasos usados tienen vida después de la muerte

Reuters ·24/05/2010 - 19:58h

Por Frederik Joelving

Cada año, miles de vidas podrían salvarse si Estados Unidos donara los marcapasos usados a los países en desarrollo en lugar de desecharlos.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) prohíbe reutilizar los marcapasos de personas fallecidas, en parte por el riesgo de infección. Para los expertos, esa decisión cuenta con el respaldo de los fabricantes y de muchos médicos.

Pero, en una reunión entre un grupo de médicos de la University of Michigan, en Ann Arbor, se presentaron los resultados de datos de cientos de pacientes y se demostró que la reutilización de los marcapasos usados no eleva las infecciones, el mal funcionamiento o las complicaciones.

"Estamos tirando a la basura tecnología que potencialmente salva vidas", dijo el cardiólogo Kim A. Eagle, que participó en el estudio.

La enfermedad cardíaca es producto del estilo de vida en Occidente, pero está creciendo en otras partes del mundo, dijo Eagle a Reuters Health. Ciertas enfermedades parasitarias también afectan el corazón, agregó.

"Se estima que, cada año, un millón de personas en países de ingresos medios y bajos mueren por alteraciones del ritmo cardíaco", indicó.

La FDA no regula la exportación de los marcapasos de personas muertas, y hasta ahora los médicos de Michigan probaron dispositivos usados en una docena de pacientes en Filipinas con buenos resultados.

Un marcapasos cuesta entre 3.500 y 30.000 dólares en Estados Unidos, según el tipo. Para Eagle, ese valor es prohibitivo en los países en desarrollo, aunque muchos cuentan con el conocimiento médico necesario para tratar a los pacientes.

En lugar de desecharlos, como ocurre en las casas funerarias, según Eagle, el equipo se ofreció a esterilizarlos y probar su reutilización.

Esta propuesta va en contra de las guías de la Sociedad de Ritmo Cardíaco, que recomienda devolverlos a los fabricantes para analizarlos. Pero, según el equipo, las compañías no los reciclan.

Por vía telefónica, el doctor Richard L. Page, presidente saliente de la sociedad, dijo a Reuters Health que no recordaba las guías en detalle. Pero agregó que, dados estos resultados, no importaba tanto quién hiciera el análisis y la esterilización, siempre que alguien lo hiciera.

"Ante la opción, elegiría colocar un dispositivo nuevo, pero yo tuve el lujo de trabajar en Estados Unidos", dijo. La reutilización "es preferible sobre la ausencia de tratamiento, en especial ahora que tenemos datos que sugieren que sería segura, sostuvo".

Pero se desconoce qué garantía de funcionamiento del marcapaso reciben los pacientes.

FUENTE: American Heart Association, Quality of Care and Outcomes Research in Cardiovascular Disease y Stroke 2010 Scientific Sessions, 20 de mayo del 2010.