Lunes, 24 de Mayo de 2010

Aumenta la presión sobre BP mientras se extiende el vertido

Reuters ·24/05/2010 - 17:10h

BP redujo fuertemente el lunes su estimación de cuánto petróleo se está desviando del pozo averiado en el Golfo de México, mientras Washington mantiene la presión sobre el gigante energético por el desastre ecológico.

BP dijo que el petróleo recogido por el tubo de 1,6 kilómetros instalado para ello se redujo en ocasiones a 1.360 barriles de petróleo al día (unos 216.200 litros por día) en los seis días anteriores al 23 de mayo.

De media, según BP, en esos días se recogieron 2.010 barriles al día. La semana pasada la compañía había dicho que el tubo atrapaba unos 5.000 barriles por día (795.000 litros), aunque algunos expertos calcularon que la fuga era significativamente mayor.

La empresa ha reducido sus estimaciones antes de que varios miembros del Gabinete del Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, visiten la costa del Golfo de México para mantener la presión sobre la firma energética.

El Gobierno de Obama advirtió el domingo a BP de que apartará a la compañía de los trabajos para sellar el pozo dañado si no hace suficiente por contenerlo.

Pero el Gobierno, que está bajo una creciente presión para hacer algo que evite la catástrofe ecológica que se avecina, reconoció que sólo la compañía y la industria petrolera tienen los conocimientos necesarios para detener la filtración.

BP está trabajando en nuevas medidas para tratar de detener el vertido de petróleo que comenzó después de una explosión el 20 de abril que hundió la plataforma Deepwater Horizon, matando a 11 trabajadores.

Ingenieros de la compañía están preparando una nueva solución mediante la inyección de fluidos pesados en el pozo para intentar cerrarlo, una operación que podría comenzar en la tarde del martes o la mañana del miércoles.

MARISMAS AFECTADAS

El petróleo ha ido llegando a las frágiles marismas de Luisiana y más de 110 kilómetros de costa están manchadas de alquitrán.

El secretario del Interior, Ken Salazar, y la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, acompañados por una delegación del Senado de Estados Unidos, visitarán el estado el lunes y sobrevolarán las áreas afectadas.

Salazar expresó el domingo la frustración y el malestar de Washington porque BP ha incumplido todos los plazos en sus esfuerzos por sellar el pozo, a más de un mes de la explosión en la plataforma que originó el desastre.

"Si encontramos que no están haciendo lo que se supone que deberían hacer, les apartaremos de la manera apropiada", dijo Salazar a la prensa tras visitar las oficinas centrales de BP en Estados Unidos, en Houston.

El vertido ha planteado dudas sobre una propuesta previa de Obama de expandir las perforaciones mar adentro como parte de una estrategia para ganar el apoyo republicano y aprobar su proyecto de ley de cambio climático.

Los analistas señalan que el creciente daño ecológico y económico podría también convertirse en una carga política para el Gobierno de Obama antes de las elecciones legislativas de noviembre.