Lunes, 24 de Mayo de 2010

Prohíben a médico que desató disputa por vacuna trivalente viral

Reuters ·24/05/2010 - 16:58h

Por Kate Kelland

Un médico que desató una crisis científica luego de asociar una vacuna con el autismo, una teoría que fue ampliamente desacreditada por la comunidad científica, no podrá seguir ejerciendo la medicina en Gran Bretaña porque las autoridades le quitaron la matrícula.

El estudio del doctor Andrew Wakefield llevó a muchos padres a negarse a dar a sus hijos la vacuna contra el sarampión, la paperas y la rubéola (MMR por su sigla en inglés), también conocida como trivalente viral, lo que causó un aumento de los casos de sarampión en Estados Unidos y partes de Europa en los últimos años.

Un panel disciplinario del Consejo Médico General (GMC por su sigla en inglés) halló que Wakefield había actuado de forma "deshonesta", "engañosa" e "irresponsable" durante su investigación, que fue publicada en 1998.

El fallo significa que Wakefield, que ahora vive y trabaja en Estados Unidos, ya no puede practicar la medicina en Gran Bretaña, pero aún puede trabajar fuera del Reino Unido.

Su estudio, que apareció por primera vez en la revista The Lancet pero luego fue ampliamente desacreditado, desató una de las mayores disputas médicas en una generación.

"El panel determinó que el nombre del doctor Wakefield debe ser borrado del registro médico", dijo el GMC en un comunicado.

Wakefield no reveló varios detalles acerca del financiamiento del estudio, algo que el GMC describió como "deshonesto y engañoso", y actuó "en contra de los intereses médicos" de los niños involucrados en su investigación.

Según el consejo, quitarle la matrícula fue "la única sanción apropiada para proteger a los pacientes".

De acuerdo a datos publicados en febrero, Inglaterra y Gales registraron un incremento de más del 70 por ciento en los casos de sarampión en el 2008 con respecto al año anterior, sobre todo debido a la caída del número de niños vacunados. Ahora la cobertura de la vacunación se está recuperando.

Terence Stephenson, presidente del Royal College of Paediatrics and Child Health, dijo que la falsa sugerencia de una asociación entre el autismo y la vacuna MMR había causado un "daño incalculable" a los programas de vacunación.

"Nunca es demasiado exagerado decir que todos los niños y jóvenes deberían darse la vacuna MMR. Una evidencia científica abrumadora demuestra que es segura", aseguró en un comunicado.

Wakefield defendió su trabajo y dijo que el GMC había querido negar que el caso en su contra estuviera relacionado a si la vacuna era segura y si, específicamente, causaba autismo.

"Los esfuerzos por desacreditarme y silenciarme a través del proceso del GMC actuaron como una pantalla para proteger al Gobierno (...) del escándalo de la vacuna MMR", dijo en un comunicado.

El consejo señaló que, por su negativa a admitir sus errores, la suspensión temporal no era suficiente y que Wakefield debería abandonar completamente la medicina.