Lunes, 24 de Mayo de 2010

El Atlantis se despide de la Estación Espacial

Reuters ·24/05/2010 - 05:37h

El transbordador espacial Atlantis partió el domingo de la Estación Espacial Internacional, dejando detrás lo que un astronauta llamó un "palacio" en el espacio, que está 98 por ciento terminada después de 12 años de construcción.

El transbordador y seis astronautas estadounidenses aterrizarían de vuelta en el Centro Espacial Kennedy de Florida el miércoles.

El vuelo es la misión espacial final del Atlantis, con sus naves hermanas Discovery y Endeavour programadas para sus últimas misiones en septiembre y noviembre.

La agencia espacial de Estados Unidos NASA está retirando los transbordadores por motivos económicos y de seguridad, y porque las pesadas naves ya no serán necesarias una vez que la estación espacial, un proyecto de 100.000 millones de dólares que incluye a 16 naciones, esté completa.

"Este lugar es ahora un palacio", dijo el domingo a los periodistas desde el espacio el astronauta del Atlantis, Piers Sellers. "Me divertí mucho explorándolo. Es realmente magnífico".

El Atlantis llegó a la estación el 16 de mayo para entregar un nuevo módulo de acoplamiento construido en Rusia y laboratorio de investigación, nuevas baterías para un sistema de energía solar, una antena de comunicaciones, una nueva plataforma para una grúa robótica, experimentos científicos y suministros para los seis miembros de la tripulación que viven a bordo.

El modulo Rassvet ("amanecer" en ruso) fue añadido robóticamente con el brazo mecánico de la estación. Las baterías y antena fueron instaladas fuera de la estación durante tres paseos de miembros del Atlantis.

"Pasamos un gran tiempo juntos", dijo el comandante de la Atlantis, Ken Ham, antes de partir. "Los veremos en la superficie del planeta Tierra otra vez pronto", afirmó.

Las entregas de cargamento a la estación se harán por naves rusas, europeas y japonesas hasta que esté listo un transportador comercial estadounidense. El transporte de tripulación ya está siendo manejado exclusivamente por Rusia, que cobra 51 millones de dólares por plaza.

La administración del presidente Barack Obama quiere dar los servicios de taxi hacia la estación a compañías privadas de Estados Unidos.