Domingo, 23 de Mayo de 2010

"Sierra, con la cabeza gacha, sólo repetía: a votar, a votar"

 

 

F. V. ·23/05/2010 - 08:00h

F. V. - Santiago Gómez Sierra.

A las 20 horas, reinaba el optimismo entre los consejeros de Cajasur que esperaban la llegada del presidente, Santiago Gómez Sierra, desde Málaga para aprobar su fusión con Unicaja. Desde allí, las últimas noticias aseguraban que todo estaba atado. Se había llegado a un acuerdo con los sindicatos y Unicaja acababa de dar luz verde a la fusión.

Por eso ninguno interpretó que el aspecto nervioso de Santiago Gómez fuera consecuencia de otra cosa que las prisas por empezar. La sorpresa fue enorme cuando Santiago Gómez empezó la reunión poniendo sobre la mesa una carta dirigida al Banco de España solicitando ayudas y, por tanto, su intervención.

"Se crea un ambiente muy tenso. ¿Por qué no íbamos a aprobar una fusión que tenía los acuerdos bilaterales cerrados, el preacuerdo laboral y el sí de Unicaja, cuando suponía el suicidio frente a la supervivencia?", recuerda uno de los presentes, que explica que la Iglesia se negó a dar razones: "Sierra, con la cabeza gacha, sólo repetía: a votar, a votar...".

Los consejeros siguieron pidiendo explicaciones, pero por el Cabildo sólo habló Alfonso Montes, que se limitó a decir que "había una conspiración contra Cajasur". Por los representantes de los impositores sólo uno habló para dar a conocer su voto. "Sólo repetía una y otra vez: Yo como mi presidente", recuerdan otros consejeros. Tampoco el representante del sindicato Aspromonte quiso dar explicaciones. Se hizo un corto receso, y se procedió a la votación. Gómez Sierra se fue con la cabeza gacha.