Sábado, 22 de Mayo de 2010

El Real Madrid tomará decisiones tras una temporada sin títulos

Reuters ·22/05/2010 - 15:09h

Si el Real Madrid despide al entrenador Manuel Pellegrini y contrata en su lugar a Jose Mourinho, como se ha dicho en la prensa española, será un duro golpe para la credibilidad del presidente del club, Florentino Pérez, y su anunciado plan a largo plazo.

tres años después de haber dejado el puesto -, diciendo que había aprendido las lecciones de su anterior periodo de seis años.

El empresario madrileño se comprometió a construir un "proyecto deportivo espectacular" y poner al club nuevamente a la vanguardia de Europa y del fútbol mundial, para lo cual invirtió unos 250 millones de euros para fichar a Cristiano Ronaldo, Kaká y Karim Benzema, entre otros.

Es importante destacar que este hombre, que contrató a cinco entrenadores entre 2003 y 2006 antes de dejar el club, habló de la necesidad del conjunto merengue de tener calma y estabilidad.

Pellegrini llegó desde el Villarreal para gestionar un nuevo proyecto y el director general del Madrid, Jorge Valdano, lo calificó como "el (Arsene) Wenger de España". Su contrato se firmó por dos años.

"Los grandes clubes siempre están obligados a ganar todos los domingos y es difícil mantener un proyecto en marcha si eso no sucede", dijo Pellegrini en su presentación.

"Pero por lo general, los que tienen un proyecto a largo plazo y saben cómo mantenerlo en marcha son los que obtienen los mejores resultados", añadió.

El primer problema vino en noviembre con la desastrosa eliminación en la Copa del Rey a manos del Alcorcón, equipo de tercera división, pero Florentino Pérez insistió en que su mirada estaba fija en el futuro, después de que los medios de comunicación de Madrid pidieran la cabeza del entrenador.

"Nuestro sueño es construir un equipo espectacular, pero no sería un fracaso si no ganamos un título", dijo ese mes el presidente del Madrid en un canal español de televisión.

"Estamos en el inicio de un nuevo proyecto. Le estamos dando estabilidad. No nos vamos a poner nerviosos porque no todo ha llegado a ser perfecto en el primer año", añadió.

DOLOROSA ELIMINACION

Las derrotas ante su eterno rival, el Barcelona, primero en diciembre y luego en abril, supusieron duros golpes para los "merengues".

Pero quizá lo más doloroso para el Real Madrid fue su eliminación ante el Olympique de Lyon en los octavos de final de la Liga de Campeones en marzo.

Después de esto, el Madrid cumplió su sexto año consecutivo sin alcanzar los cuartos de final del torneo Europeo. Esto fue particularmente irritante para los merengues teniendo en cuenta que la final se jugaba en su propio estadio, el Santiago Bernabéu.

Los de Pellegrini terminaron la temporada con la segunda mayor cifra de puntos jamás alcanzada en la Liga (96), después de anotar 102 goles. Pero el problema fue que el Barça logró tres tantos más.

Ahora Pérez, Valdano y la junta directiva del club deberán tomar la decisión más difícil después de una segunda temporada consecutiva sin levantar trofeos.

El Madrid del técnico chileno ha entretenido con destellos de buen fútbol, pero no ha estado a la altura en los encuentros importantes.

La presión por los resultados era enorme en un equipo que tuvo una deuda de casi 700 millones de euros al final de la temporada 2008/2009, según las cifras publicadas esta semana por el profesor de la Universidad de Barcelona José María Gay.

Hay una gran tentación de fichar al entrenador del Inter de Milán, José Mourinho, para la próxima temporada, cuando el portugués está a punto de lograr un triplete sin precedentes en Italia si gana la Liga de Campeones el sábado.

El ex técnico del Chelsea es claramente uno de los productos comerciales más populares y tiene un historial probado de éxito ante el Barça.

Mourinho, cuyo rostro está actualmente en toda la prensa deportiva de Madrid, ha dicho que quiere entrenar al conjunto "merengue" en algún momento de su carrera.

Pero los hinchas no están tan seguros. Las encuestas en Internet están en alrededor de un 50 ó 60 por ciento en contra de su fichaje.

Ahora el Madrid deberá decidir si pretende construir un proyecto deportivo a largo plazo o si se decanta por volver a la inestabilidad de la presidencia anterior de Pérez, cuando la desesperación por lograr el éxito a corto plazo terminó por desembocar en una sequía de títulos que duró tres años.