Sábado, 22 de Mayo de 2010

El ciudadano paga el rechazo de la Iglesia a fusionar Cajasur

Recibirá ayudas públicas de más de 600 millones y una inyección de liquidez. El Banco de España impondrá duras sanciones a su cúpula

VIRGINIA ZAFRA ·22/05/2010 - 14:29h

EFE/Rafa Alcaide - Sede central de Cajasur en Cordoba.

Una decisión inexplicable. Nadie acertaba ayer a encontrar una razón medianamente lógica que justifique que la Iglesia haya preferido que Cajasur sea intervenida por el Banco de España (sin descartarse la posibilidad de ser liquidada) antes que acometer una fusión con Unicaja, que ya estaba prácticamente cerrada y que le permitía salir de la extrema situación de insolvencia en la que se haya inmersa.

El Banco de España sólo tardó tres horas en tomar las riendas de la caja cordobesa desde que el consejo de administración, dominado por la Iglesia, rechazara en la noche del viernes seguir adelante con la unión. El supervisor había amenazado con ello -Cajasur se había mostrado reticente en muchas ocasiones pese a haber firmado en julio de 2009 el protocolo de fusión- y en la madrugada del sábado sustituyó a los administradores.

Ahora, el futuro de la caja está en manos del Banco de España, que a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), dirigirá la entidad en los pocos meses en los que determinará su destino.

Los consejeros se enfrentan a multas de 150.000 euros

y la inhabilitación

El FROB ha nombrado como administradores a José Antonio Iturriaga Miñón, Tomás González Peña y Francisco Orenes Bo, todos ellos ex directivos del sector bancario. Durante el próximo mes, tendrán que realizar un informe en el que detallen la situación de la caja y propongan cuál debe ser su futuro. Las opciones -según establece el real decreto del FROB- son la fusión con otra u otras entidades de reconocida solvencia y la cesión global o parcial de sus activos y pasivos mediante procedimientos que aseguren la competencia, como puede ser una subasta.

Cualquiera de estas dos opciones son las más factibles en este momento, pero no está descartada definitivamente la posibilidad de que acabe siendo liquidada si no encuentra comprador. Lo que el Banco de España no permitirá bajo ningún concepto será que continúe en solitario. Sería un premio para unos administradores que han dejado la entidad con elevadas pérdidas (596 millones en 2009 y 114 millones en el primer trimestre); con una tasa de morosidad del 8,3% (1.500 millones en impagos); con un nivel de solvencia del 3,7%, cuando el mínimo es el 8%, y con una concentración de riesgos en dos grupos empresariales superior al 25% permitido.

Por estas dos últimas infracciones, que se consideran de carácter muy grave, el Banco de España les abrirá previsiblemente un expediente sancionador, que puede acabar con la inhabilitación de los consejeros y con multas de hasta 150.000 euros cada uno.

La entidad que sobreviva recibirá unas ayudas públicas inmediatas de, al menos, 523 millones de euros, que es el déficit de recursos propios (solvencia) que tenía al cierre de 2009. No obstante, lo previsible es que se le entreguen más de 600 millones para que el nivel de solvencia quede algo por encima del mínimo exigido.

El Banco de España decidirá ahora si la vende o la fusiona con otra caja

Además, la caja tendrá que recibir una elevada inyección de liquidez -también con fondos públicos-, que todavía está sin calcular. Para Caja Castilla-La Mancha (CCM) se autorizó una línea abierta de 9.000 millones, aunque finalmente se utilizaron en torno a 3.000 millones.

Precisamente, el hecho de que haya optado por recibir las ayudas públicas en lugar de las que ya había aprobado el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) es una de las circunstancias que más sorprenden de la decisión del Consejo de Cajasur.

El FROB es infinitamente más caro (el 7,75% anual el primer año, aunque puede llegar al 12,35%) y mucho más exigente. Cajasur estará obligada a reducir el 10% de su capacidad instalada, no podrá aumentar el número de sucursales y no tendrá permitido hacer nuevos proyectos de obra social ni dedicar más del 30% de los beneficios a esta función.

Cajasur ha aceptado llegar a esta situación, que puede dañar la imagen del sistema bancario pese a su reducido tamaño, después de haber asegurado en su auditoría anual, recientemente publicada, que "las perspectivas de 2010 se enmarcan en el proceso de fusión con Unicaja, siendoel objetivo fundamental la materialización efectiva de este proceso".

Una salida más cara para los contribuyentes

¿Cómo afecta la intervención a los clientes?
Los clientes no deben temer nada porque la caja estará ahora gestionada por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que está dirigido por el Banco de España y que aportará el dinero que sea necesario para que la caja salga adelante. Además, cada titular de cada cuenta tiene garantizados sus ahorros, con un máximo de 100.000 euros. La caja seguirá operando con normalidad.

¿Qué deben esperar los empleados?
El futuro de los 3.000 empleados de Cajasur aparece ahora con más nubarrones que antes (y eso que Unicaja exigía recortes de salarios y de plantilla). Su continuidad en la caja depende de cuál sea la opción que finalmente elija el Banco de España. Si opta por fusionar a Cajasur con otra entidad podrán salvarse la mayoría (el recorte dependería de las duplicidades con la otra caja); si decide venderla sobrevivirían menos (los que quisiera la adquiriente) y si opta por la liquidación, irán todos al paro.

¿Cuál es el perjuicio para los ciudadanos?
El Banco de España había intentado por todos los medios que el rescate de Cajasur no tuviera ningún coste para el contribuyente. Si se hubiera hecho la fusión, lo hubiera asumido Unicaja y, sobre todo, el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), financiado por las propias cajas y que estaba dispuesto a poner cerca de 1.000 millones. Sin embargo, las ayudas que ahora recibirá la caja cordobesa provendrán del FROB, que está dotado en su mayoría con fondos públicos, así que el precio lo pagarán, de momento, los contribuyentes con sus impuestos.

¿Cómo repercute en la economía?
Tendrá en un primer momento un efecto negativo, ya que empeorará la imagen de España en los mercados internacionales y es probable que sufra un castigo en la bolsa y, especialmente, en el precio de su deuda. Cuanto más se encarezca, más intereses tendrán que pagar el Estado y las empresas privadas para realizar sus emisiones y más le costará a España salir de la crisis.

¿Por qué era más beneficiosa a fusión?
Los puestos de trabajo de los empleados habrían estado más asegurados, los ciudadanos no habrían tenido que pagar el rescate de Cajasur y la economía española no habría sufrido el descrédito de otra caída de una entidad financiera, por muy pequeña que sea.

¿Será una operación similar a la de CCM?
Se prevé que sea mucho más rápida (la solución podría estar definida en un par de meses), pero con consecuencias mucho más negativas para Cajasur, que, con toda probabilidad, acabará por desaparecer, ya sea integrada en otra caja, vendida por partes o liquidada, aunque esta última opción es la que el Banco de España intenta evitar porque es más cara.

¿Qué llevó a Cajasur a optar por el suicidio?
En el Banco de España, en los ámbitos políticos y en el sector financiero hay un total desconcierto ante la opción elegida por Cajasur, pues implica su casi segura desaparición, mientras que con la fusión con Unicaja se salvaba aunque fuera integrada en un grupo más grande. La confianza en que el Banco de España salve la entidad y los empleos podría ser la razón, aunque en el sector existe el total convencimiento de que se ha hecho por la enemistad que los ya ex directivos de Cajasur mantienen con los de la caja malagueña.

"Genera problemas a todo el país"

Santiago Carbó. Dtor. Análisis Financiero de Funcas

¿Qué consecuencias tiene la intervención de Cajasur?
Para la economía española llega en un momento muy inoportuno. Los mercados están muy volátiles y no lo van a entender bien en un primer momento. Es posible que sobrerreaccionen y castiguen la prima de riesgo, lo que genera problemas a todo el país. Confío en que a medio plazo se haga una lectura positiva y se interprete que en España se están empezando a hacer cosas, que se ha entrado en la senda de los cambios, tanto desde el Gobierno como desde el Banco de España.

¿Y qué efectos tendrá para el sector financiero?
No habrá otras entidades que lleguen a esta misma situación. Es un caso aislado. El resto de entidades financieras están buscando sus soluciones a través de fusiones y tienen más tiempo del que tenía Cajasur. Pero el resto del sector debe ver esto como una lección: si no se hacen las cosas bien, el Banco de España actúa. La economía tiene debilidades, no pueden dejar de hacer los deberes y hay que acometer rápido las fusiones.

¿Se les acaba el tiempo al resto de cajas?
Más fusiones son necesarias, pero pueden producirse en una segunda ronda, incluso cuando se hayan acabado las ayudas públicas del FROB. Yo creo que habrá una prórroga aunque no muy larga [por ahora tienen vigencia hasta junio]. En todo caso, dentro de seis u ocho meses, la economía estará mejor y podrán realizarse fusiones incluso sin recibir ayudas.  

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