Sábado, 22 de Mayo de 2010

La custodia complica el debate por la igualdad

La obligación de compartir el cuidado de los hijos divide a progenitores, juristas y feministas

SUSANA HIDALGO ·22/05/2010 - 08:00h

ALBERTO SÁIZ - Emilio Martínez, padre y activista valenciano al que el juez denegó la custodia compartida, ayer en su negocio de peluquería.

El debate social está de nuevo abierto: ¿la custodia compartida favorece la igualdad entre hombres y mujeres o perjudica a las madres y a los menores? La aprobación el jueves pasado en las Cortes aragonesas de la primera ley que da prioridad en España a la custodia compartida, en el caso de que la pareja no se ponga de acuerdo, ha provocado una fuerte polémica salpicada de opiniones a favor y en contra.

A nivel estatal, el Gobierno, de momento, no entra en el debate: el Ministerio de Justicia no tiene previsto ninguna reforma en este aspecto y el de Igualdad no quiere posicionarse hasta no haber estudiado con profundidad la letra pequeña de la ley aragonesa.

"Esta ley no cuenta con la estabilidad del niño", opina una madre

La última reforma del Código Civil de 2005 fue la que introdujo por primera vez el término "custodia compartida", que se puede establecer cuando los padres están de acuerdo y, si no lo están, es el juez el que tiene que decidirlo, siempre y cuando tenga un informe favorable del ministerio fiscal.

En España se divorcian o separan al año unos 100.000 matrimonios y, de ellos, tan sólo un 10% se muestra favorable a este régimen de cuidado de los menores, según datos de la Asociación de Mujeres Juristas Themis, que considera que no hay un reclamo social para este cambio legislativo.

En la otra cara de la polémica se sitúa la Confederación Española de Federaciones y Asociaciones de Madres y Padres Divorciados, que aplaude la norma aragonesa y la califica de "igualitaria" porque reparte la convivencia con los hijos al 50 por ciento.

"Cada caso tiene que ser revisado de manera individual", dice una letrada

Emilio Martínez, de 44 años, es una de las personas separadas que está a favor de la custodia compartida. Pero el juez no se la concedió. Él considera que cumplía todos los requisitos para que el magistrado le otorgara el cuidado a medias de sus hijos. "Si no me la dieron a mí, no se la darán a nadie", afirma. Martínez es padre de una hija de 12 años y de un niño de seis. Ambos crecieron juntos en una peluquería ya que, tanto la madre como el padre, trabajaban allí. "He disfrutado como nadie de ellos hasta que me he separado", afirma el padre, que reside en Alaquàs, una localidad del País Valenciano. Esta es una de las autonomías, junto con Catalunya, que está inmersa en pleno proceso de elaboración de su propia norma, informa Toni García de Dios.

Régimen de visitas

Él y su ex pareja tienen dos viviendas en la misma calle y el colegio cercano a ambos domicilios, pero el juez le dio los niños a la madre. Martínez vive ahora una situación de régimen de visitas, ve a sus hijos un día con pernocta y un fin de semana alternativo. "Estamos hablando de personas y no de tartas, no podemos partirnos 15 días cada uno, no tiene que ser algo fijo y hay que adaptarnos a esas circunstancias y a la disponibilidad de cada caso", critica.

La postura de este hombre la comparte Luis Zarraluqui, abogado de familia, que cree que la ley aragonesa corresponde "a los tiempos en los que estamos". Lucía López, abogada especialista en derecho de la familia, tiene la misma postura. "La custodia compartida va a ser una tendencia, y hablo del futuro porque en el presente no es así. Hay una demanda social para su implantación, pero no está siendo así en los juzgados", señala López, favorable a la medida.

Esta letrada no entiende las críticas a la ley aragonesa por parte de las asociaciones de mujeres, porque considera que es una norma "progresista". "Si queremos igualdad de sueldos, de todo, también tiene que haber igualdad en el cuidado de los hijos", opina López.

Algo de lo que discrepan sin fisuras organizaciones de defensa de los derechos de la mujer como Themis o la Federación de Mujeres Progresistas, que creen que la norma beneficia a las asociaciones de hombres y perjudica a la mujer y a los menores.

La abogada de familia María José Balda piensa que cada caso tiene que ser juzgado individualmente para establecer si lo mejor para el menor es la custodia compartida o la individual. "Cuestiones como la relación entre los progenitores, las distancias entre los domicilios , los horarios laborales o la edad de los niños tienen que pesar mucho más en la decisión del juez que este planteamiento de la ley", señala la letrada.

Pilar Vidal, valenciana de 36 años, se separó en 2006, aunque no tramitó su divorció hasta hace pocos meses. Es madre de un niño de 5 años y es contraria a la custodia compartida. "No se tiene en cuenta la estabilidad emocional del niño, ya que este debe tener claro dónde vive, si pasa una semana o 15 días con cada uno eso lo desestabiliza. Habría que revisar cada caso de forma individual", asegura.

Para esta mujer, la ley aragonesa "obedece a un interés por lo políticamente correcto, pero esa no es la realidad, además algunas mujeres se han aprovechado de la situación y ahora quieren que lo paguemos todas". "Aunque cada caso es diferente", indica Pilar, "como norma general, los padres y las madres se toman de forma diferente cuando hay un divorcio, ellos enseguida rehacen su vida y somos nosotras las que nos ocupamos más del niño".

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