Domingo, 30 de Septiembre de 2007

Los aeropuertos privados quieren entrar en pista

Ciudad Real, Castellón y Murcia aspiran a crear 30.000 empleos

Susana R. Arenes ·30/09/2007 - 20:05h

Los aeropuertos de Ciudad Real y Castellón esperan en cola para despegar el próximo año. En 2010, les seguirá Murcia. Serán los primeros que gestionarán empresas privadas, que pretenden quitar pasajeros a los aeródromos públicos de AENA. Y llegan con dos ganchos bajo el brazo.

Uno, los vuelos baratos. Dos, con esta nueva oferta, aspiran a hacer más ricas a las zonas donde se van a instalar y crear unos 30.000 empleos.
Es la cifra media estimada si cumplen su ambicioso objetivo de transportar 10 millones de viajeros en los primeros años.

Quitar tráfico a Barajas

Por cada millón de pasajeros, se crean 2.950 puestos de trabajo directos e indirectos. De ahí sale el impacto económico, medido por la asociación Airports Council International (ACI), que agrupa a gestoras de más de 400 aeropuertos, como destaca un estudio de la Universidad de Barcelona.

Promovido por la diputación provincial que ahora busca vender su participación a otras empresas, el aeródromo de Ciudad Real arrancará en el primer trimestre del próximo año. Prevé llegar a 2,5 millones de pasajeros, lo que supone borrar del mapa al otro aeropuerto de la zona, el de Albacete (17.500 viajeros). Aunque su verdadero deseo es convertirse en el sexto aeropuerto nacional y quitar más de un 10% a Barajas (con 46 millones de pasajeros) en unos diez años. Aún tiene que resolver el enfrentamiento con el Gobierno de Esperanza Aguirre por rebautizarse como Madrid Sur.

En la segunda mitad de 2008, estará listo Castellón. Sus inversores, como los del de Ciudad Real, negocian con empresas como Ryanair o Easyjet. Pero no desvelan su oferta.

Cuándo son rentables

El turismo de entrada y salida de Levante se verá revitalizado por partida doble con el aeródromo que Sacyr construirá en Murcia para 2010. El más ambicioso: quiere lograr cinco millones de usuarios. Como apunta Germà Bel, catedrático de Economía de la Universidad de Barcelona, “con 1,5 o 2 millones de pasajeros, un aeropuerto ya es rentable”.

Lo que se ahorra

  • El coste del billete oscila según días y vuelos. Sin embargo, las rebajas de las ‘low-cost’ benefician a los aeropuertos privados. Así, Madrid-París a un mes vista puede costar un tercio con Ryanair frente a Iberia, según una comparación realizada por ‘Público’. En Madrid-Roma, el ahorro es del 30%.
  • Más tráfico aéreo y hoteles a menor precio. Son otros efectos de las aerolíneas ‘low-cost’. En el aeropuerto de Charleroi (Bruselas) el tráfico se triplicó. Además, arrastran a la baja las tarifas hoteleras, según un estudio de hoteles.com.
  • El turista de ‘Low-cost’ cada vez gasta más. Su gasto medio en 2006 fue de 138 euros, un 15% menos que los viajeros de aerolíneas tradicionales. Pero esta cantidad cada vez crece más.