Viernes, 21 de Mayo de 2010

Un telefilme de sobremesa

PAULA CORROTO ·21/05/2010 - 17:24h

 Aurora Boreal

 

Director: Leif Lindblom

Intérpretes: Izabella Scorupco (Rebecka Martinsson), Mikael Persbrandt (Tomas Söderberg), Jakob Eklund (Måns Wenngren), Krister Henriksson (Olof Strandgård), Suzanne Reuter (Kristina Strandgård), Lena B. Eriksson (Anna Maria Mella), Maria Sundbom (Sanna Strandgård), A

Clasificación: Pendiente por calificar

Género: Suspense

Rebecka Martinsson, abogada de éxito que reside en Estocolmo, recibe de repente una llamada de su antigua amiga Sanna. Ésta le cuenta que se ha encontrado muerto a su hermano Víktor en el altar de la iglesia a la que acuden diariamente en la ciudad de Kiruna, al norte de Suecia. Víktor era uno de los predicadores más conocidos de esta iglesia que basa su credo en una interpretación fundamentalista de la Biblia. Rebecka se traslada a Kiruna y, una vez que Sanna es acusada del asesinato de Víktor, comienza a descubrir posibles casos de abuso sexual  entre los fanáticos pastores y los fieles de la Iglesia.

Comentario

El director de la cinta Leif Lindblom sólo había dirigido hasta la fecha capítulos de series de televisión en Suecia. Se nota. Aurora boreal no es más que un telefilme al uso en el que una abogada debe descubrir quién es el verdadero asesino para poder exculpar a la principal sospechosa. La película intenta poner el acento en la doble moral de una secta católica, que mientras predica con la paz y el amor, por la puerta de atrás cuela fraudes fiscales y una extraña relación con el sexo. Pero no lo consigue. El filme se pierde en escenas sin sentido sobre la blancura del polo norte, con personajes absolutamente planos – la actriz Isabella Scorupco es una estatua de ceño fruncido– y en una intriga que corre tan veloz (el montaje es terrible), que por algunos momentos se despedaza el suspense (si es que llega a existir alguna vez). Un telefilme de sobremesa dominical (con siesta).

El fenómeno literario

Aurora boreal es una adaptación del bestseller homónimo de la escritora Asa Larsson. Forma parte de los thrillers de la  generación MIllenium iniciada por la islandesa Amsterdam- Reykjavik. Sin embargo, esta adaptación apenas absorbe el espíritu del libro de Asa Larsson. En la novela, la abogada Rebecka Martinsson es una mujer valiente, decidida, pero también frágil, tierna. Una Lisbeth Salander más verosímil. Y la trama sí consigue mostrar las veleidades de una iglesia fundamentalista. De ahí que esta novela negra publicada en español en 2009 se convirtiera en todo un fenómeno con más de un millón de ejemplares vendidos.