Viernes, 21 de Mayo de 2010

Corea del Sur promete cautela tras el hundimiento de un buque

Reuters ·21/05/2010 - 06:59h

El presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak, sostuvo el viernes una inusual reunión del Consejo de Seguridad Nacional y dijo que Seúl sería prudente en su respuesta a la "provocación militar" de Corea del Norte, que hundió en marzo un buque de la Armada surcoreana.

Corea del Sur dijo el jueves que tenía evidencia abrumadora de que un submarino norcoreano había entrado en sus aguas territoriales en marzo y atacó a la corbeta Cheonan, matando a 46 marineros.

Corea del Norte se mantuvo desafiante el viernes al responder a la acusación, diciendo que la península de Corea se dirige a una guerra y que está lista para romper todos sus acuerdos con Seúl.

"Fue una provocación militar y una violación de los Estatutos de Naciones Unidas y el acuerdo de tregua", dijo Lee, quien en sus dos años en el poder ha visto enfriarse cada vez más las relaciones con Pyongyang, en un comunicado divulgado por la Casa Azul de la presidencia.

"Como este caso es muy grave y tiene enorme importancia, nosotros no podemos permitirnos el menor error y seremos muy prudentes en todas las medidas de respuesta que adoptemos", agregó.

La agencia de noticias Yonhap también informó que Corea del Sur y Estados Unidos están considerando aumentar la situación de alerta en Corea del Norte, a medida que se acumula la tensión.

"De ahora en adelante, nosotros consideraremos la situación como una fase de la guerra y responderemos con resolución a todos los problemas en las relaciones entre Norte y Sur", dijo la Comisión para la Reunificación Pacífica de la Patria de Corea del Norte en un comunicado.

"Si el grupo títere del Sur sale con una 'respuesta' y 'venganza', nosotros responderemos con un castigo sin piedad, incluido el cierre total de la relación Norte-Sur, la abolición del acuerdo de no agresión entre Norte y Sur y el final de todos los proyectos de cooperación entre Norte y Sur", agregó.

Seúl ha aclarado anteriormente que no tiene planes de un ataque de venganza, cauteloso del impacto de un conflicto militar que ciertamente dañaría los esfuerzos por consolidar una recuperación en la cuarta mayor economía de Asia.

El temor de que aumente la tensión pesó sobre los mercados financieros de Corea del Sur el jueves, ya preocupados por la inquietud de los inversores frente a la situación financiera mundial que podría llevarlos a sacar su dinero.

El won de Corea del Sur sufrió su mayor caída diaria contra el dólar en 10 meses. Las bolsas cerraron en su nivel más bajo en casi tres meses. Los mercados financieros surcoreanos estarán cerrados el viernes por fiesta.

En lugar de una acción militar, Corea del Sur ha indicado que presionará a la comunidad internacional para que adopte medidas, probablemente la imposición de más sanciones contra el Norte.

Es poco más lo que puede hacer. Las relaciones económicas han llegado prácticamente a una detención desde que Lee se convirtió en presidente, salvo por un parque industrial conjunto dentro de Corea del Norte, que ahora depende casi completamente de China, el mayor aliado de Pyongyang.

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