Viernes, 21 de Mayo de 2010

El Cajasol asalta Vistalegre y toma ventaja

Vence al Real Madrid (60-66) en el primer partido de los playoffs

EFE ·21/05/2010 - 00:20h

Un momento del partido. EFE

El Cajasol dio la sorpresa y se impuso al Real Madrid (60-66) en el primer partido de los cuartos de final de la liga ACB en un encuentro en el que los madridistas no supieron frenar el potencial ofensivo de los sevillanos con jugadores como Dusko Savanovic, máximo anotador con 19 puntos.

El Real Madrid no demostró su condición de favorito y realizó un partido muy flojo que no pudo con la ilusión con que los sevillanos llegaron a Vistalegre después de diez años sin saborear las eliminaorias por el título, y que sirvió de revancha para el equipo dirigido por el ex técnico madridista Joan Plaza después de las dos derrotas de la fase regular.

El Cajasol salió a la pista muy concentrado, con un planteamiento táctico muy ordenado y dispuesto a dar la sorpresa con un juego muy ofensivo durante todo el encuentro que le valió ponerse por delante en algunas fases del primer cuarto, aunque no se fuera por delante en el marcador al término de éste.

El segundo cuarto comenzó con la misma igualdad que el primero hasta que aparecieron Louis Bullock y Felipe Reyes, que anotaron sendos triples que sirvieron para que el Real Madrid afianzara su ventaja en el marcador y se marchara al descanso por delante (34-31).

Fragilidad madridista

Tras la reanudación, los madridistas salieron más fuertes y ampliaron su ventaja nada más comenzar, aunque con el paso de los minutos el Cajasol recuperó su mejor juego y por medio de Dusko Savanovic y Tarik Kirksay lograron dar la vuelta al marcador y conservarla hasta el último cuarto, al que se llegó con máxima igualdad (51-53).

El que más ganas demostró por llevarse el triunfo en los compases finales fue el Cajasol, que se aprovechó de la fragilidad defensiva del Real Madrid y anotó un parcial de cinco cero que a los blancos les destrozó. Tanto que a falta de tres minutos para el final los locales sólo sumaban dos puntos en el último cuarto, mientras que los sevillanos ya gozaban de una ventaja de diez.

Esa diferencia se hizo insalvable para los madrileños, que vieron como el Cajasol alargaba las posesiones haciendo languidecer el partido para llevarse la victoria del feudo madridista (60-66), ante la enorme pitada que la afición dedicó a su equipo al término del encuentro.