Jueves, 20 de Mayo de 2010

Toxo amenaza a Zapatero con una movilización general

El líder de CCOO da un ultimátum al presidente para retirar las medidas

B. C. B. / A. R. ·20/05/2010 - 14:14h

Los sindicatos intentaron lanzar ayer una última bala pacífica al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para que se eche atrás en su intención de aprobar el plan de ajuste, pero fallaron el tiro. El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, envió una carta al presidente del Gobierno que desde la propia Moncloa calificaron como "durísima".

Toxo pide en la misiva a Zapatero que retire sus propuestas de recortes y le advierte de que, de no hacerlo, los sindicatos ya han convocado a la sociedad a movilizarse contra esas medidas, y que "estas movilizaciones podrían ampliarse y generalizarse en caso de persistir en la dirección emprendida por el Gobierno que usted preside".

CCOO cree que "dilapida" 15 años del consenso del Pacto de Toledo

El descontento de los sindicatos se plasmó gráficamente en la carta de Toxo, que no se anduvo con rodeos y recriminó a Zapatero que el plan de ajuste "dilapida 15 años de consenso parlamentario para garantizar el sistema público de pensiones a través del Pacto de Toledo", en referencia a la decisión de congelar las pensiones en 2011.

Además, el líder del primer sindicato de España censura al presidente que con sus medidas ha puesto en cuestión la "viabilidad" del Diálogo Social, ya que las iniciativas, que rompen con recientes consensos, demuestran que puede llegar a ser "papel mojado".

Pese a estas duras acusaciones, Toxo le manifiesta por escrito "la disposición a negociar con toda seriedad las medidas que España necesita y a hacer los esfuerzos necesarios para salir de la crisis".

UGT avisa de los peligros de una reforma laboral "impuesta"

También UGT transmitió ayer por la mañana al Gobierno la latente amenaza de una huelga general durante la reu-nión de la Comisión de Seguimiento del Diálogo Social.

Durante el encuentro, el secretario general de Acción Sindical advirtió a los representantes del Gobierno, entre ellos Javier Vallés, el director de la Oficina Económica de la Moncloa, de que "se piensen bien" si el paquete de medidas "conlleva una reforma laboral impuesta, porque estamos manejando una respuesta sin descartar ningún tipo de acción".

Además, los sindicatos pidieron de viva voz en la mesa de interlocución social que se retrasasen las medidas y propusieron una batería de alternativas, en especial centradas en retomar o en crear nuevas figuras impositivas, como la recuperación del impuesto de patrimonio o la lucha contra el fraude. La secretaria de empleo de CCOO, Paloma López, recordó que un programa de lucha eficaz contra el fraude que llevara a España al nivel de economía sumergida de los países de su entorno, podría conseguir una inyección de 34.000 millones de euros al año.

Con todo, los sindicatos mostraron su estupefacción por el talante de la reunión tripartita que mantuvieron, en la que el Gobierno no quiso explicar los detalles del plan de ajuste, y emplazó a los representantes sindicales y patronales a la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. A las duras críticas de los sindicatos, se contrapuso la buena acogida de la patronal, que alabó el esfuerzo del Gobierno por contener el gasto y centró su discurso en la urgencia de adoptar una reforma laboral como asignatura pendiente.