Miércoles, 19 de Mayo de 2010

Catalunya ve reforzada su posición frente al TC

Los partidos insisten en su incapacidad y exigen la renovación

FERRAN CASAS ·19/05/2010 - 20:42h

Joan Ridao, en una imagen de archivo.- EFE

José Montilla tiene el lunes por la mañana una cita en el Senado. Comparecerá en la Comisión General de las Comunidades Autónomas a petición propia para pedir renovar de una vez el Tribunal Constitucional (con cuatro de sus doce miembros fuera de mandato desde diciembre de 2007) y exponer la necesidad de reformar la ley que lo rige. Todo con un único objetivo, que ayer parecía más cercano: impedir que el TC desguace el Estatut que los catalanes aprobaron en referéndum en 2006.

El último fracaso, el sexto desde que en el otoño de 2006 se admitieron a trámite los recursos del PP y el Defensor del Pueblo, que afectan a aspectos nucleares, y de cinco comunidades, no hace más que "reforzar las tesis catalanas", según el entorno del president.

CiU recuerda que la "praxis" obliga al TC a no fallar antes de las elecciones

Estas fuentes insistían en que ahora la prioridad es "forzar la renovación" del tribunal y después hay que reformar la ley. Se mostraban satisfechos de "haber alejado lo peor", en referencia a los borradores preparados por el conservador Guillermo Jiménez.

Y es que ni Montilla ni CiU, que hace dos semanas armaron un frente catalán para forzar la renovación del TC y empezar a tramitar la reforma de su ley, desean que la sentencia llegue antes de elecciones. Sólo ERC, que busca más "pruebas" de hasta qué punto está "muerta antes de nacer" la vía federal que busca abrir el Estatut, desea un fallo antes de las elecciones que permita remover la situación.

Capacidad de sorpresa

PSC e ICV muestran alivio ante el sexto fracaso del tribunal

En Presidència ya tenían ayer claro en qué acabaría la reunión del TC, en la que ven reforzada su posición frente al tribunal. Pese a que el peor escenario (la sentencia de los conservadores), está descartado, "la capacidad de sorpresa del organismo es infinita", aseguran.

El Govern evitó declaraciones institucionales como la de Montilla el día en que se votó sin éxito el borrador de Elisa Pérez Vera. Entonces el president quiso "pasar al ataque" y liderar la respuesta catalana, plasmada primero en un frente parlamentario y después en iniciativas como la reforma de la ley del TC que se presentará el martes en el Senado.

Ayer tomó la palabra el vicepresident del Govern, Josep-Lluís Carod-Rovira, de ERC, que protagonizó una conferencia en la que valoró la aportación que a la política catalana ha hecho la alianza de izquierdas en el poder en los últimos siete años. En la misma, lanzó contundentes ataques al TC, informa Roger Tugas.

El número dos del Govern recordó que el Estatut se hizo para incrementar y blindar el nivel competencial, conseguir un trato bilateral con el Estado, fijar una financiación justa e incrementar el reconocimiento nacional de Catalunya, de su lengua y su cultura y que "todas estas apuestas son precisamente las que el TC más provisional y desprestigiado de la historia de la democracia española se plantea declarar inconstitucional".

Alternativa independentista

Pero, en sintonía con su militancia republicana, añadió que el TC no será un muro tan alto como para frenar las expectativas de Catalunya ya que, según Carod, esta "tiene claro dónde quiere ir y, si el Estatut no es el camino, sabrá encontrar el suyo libremente, democráticamente, pacíficamente, con la fuerza invencible de las convicciones".

PSC y CiU se ciñeron a la situación del tribunal. Josep Antoni Duran i Lleida insistió en la necesidad de que, tras seis fracasos, el TC se declare "incompetente" y reclamó que se cumpla "la praxis" según la cual "en periodo electoral las instancias judiciales aplazan decisiones que puedan tener efectos políticos".

El portavoz de CiU en el Congreso admitió los efectos que "en el mapa político catalán" tendría la sentencia. Pese a apoyar el frente unitario, el secretario general de ERC, Joan Ridao, resaltó que "hay partidos que quieren que todo se retrase y buscan otro verdugo porque no quieren verse forzados a decir antes de las elecciones qué hacer ante un fallo que se cargue el Estatut".

Una buena noticia

Joan Herrera, líder de ICV, consideró que el nuevo fracaso del TC es "una buena noticia", mientras que su portavoz en el Parlament, Laia Ortiz, insistió en que las reticencias de José Luis Rodríguez Zapatero a reformar la ley del alto tribunal tienen cada vez menos sentido.

El portavoz del PSC en las Cortes, Francesc Vallès, recordó que, además de cuatro de sus doce miembros fuera de mandato (PSOE y PP no han desbloqueado el asunto desde octubre de 2008), hay otro que está recusado para el Estatut y otro que murió. Para Vallès, "se pone en evidencia" la incapacidad del TC para emitir sentencia.

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