Miércoles, 19 de Mayo de 2010

El Ejército tailandés atraviesa las barricadas de manifestantes

Reuters ·19/05/2010 - 06:46h

Tropas tailandesas y vehículos blindados atravesaron las barricadas de neumáticos y bambú el miércoles en una operación para sacar a miles de manifestantes antigubernamentales de su campamento fortificado en el centro de Bangkok, dijeron testigos.

Las tropas dispararon gases lacrimógenos y armas de fuego automáticas contra los "camisas rojas", mientras vehículos blindados avanzaban a través de barricadas montadas por los manifestantes en una intersección, pero se detuvieron antes de cercar un área donde habrían unos 3.000 manifestantes.

Dos cadáveres de civiles fueron hallados sobre la calle Rachadamri en el campamento de los manifestantes opositores después de que las tropas avanzaron a través de las barricadas, dijo un testigo de Reuters. Parecía que las víctimas habían sufrido heridas de armas de fuego.

Los "camisas rojas" respondieron el fuego, dijeron testigos, y al menos ocho personas resultaron heridas, según dijo un hospital. Algunos soldados fueron vistos disparando desde un paso elevado y funcionarios del Ejército impidieron a los periodistas entrar en el área.

Por su parte, la agencia Thai News Agency informó de que cuatro personas han muerto y otras 50 han sido heridas en las operaciones. La agencia también informó de que dos periodistas resultaron heridos y que un periodista occidental que identificó como un italiano habría fallecido.

Los manifestantes incendiaron muros erigidos por neumáticos al llegar las tropas, haciendo que un espeso humo negro se elevara sobre los rascacielos y camuflara a miles de manifestantes que han ocupado el corazón del distrito comercial de Bangkok por más de seis semanas.

Los soldados usaron altavoces más temprano para instar a los manifestantes y civiles a abandonar el área, mientras helicópteros volaban en círculos encima.

"Por favor, dejen el lugar inmediatamente. Oficiales están por realizar una operación", dijo un soldado con un altavoz.

La ofensiva militar comenzó un día después del colapso de unas charlas propuestas que habrían tratado de poner fin a cinco días de enfrentamientos callejeros que han causado la muerte de 39 personas y han dejado cerca de 300 heridos.

"No tengo planes de huir", dijo el manifestante de 54 años Saman Niyakul, de la provincia de Ubon Ratchathani, mientras preparaba un cohete casero para lanzarlo contra las tropas.

"Estoy aquí para luchar por una Tailandia mejor. No me importa morir por mi país", agregó.

Sin embargo, el Gobierno dijo posteriormente que algunos líderes de los camisas rojas habrían huido desde el sitio de protesta en el centro de Bangkok tras el inicio de las operaciones militares.

El portavoz de Gobierno Panitan Wattanayagorn agregó que el Ejército se hizo con el control del área del Parque Lumpini, al sur del sitio de la protesta.

REFORZANDO EL CORDÓN

Los líderes llamaron a los manifestantes a no caer presas del pánico y no entrar a la fuerza en los edificios vecinos. "No debemos comenzar la violencia. Nos quedaremos aquí juntos y lucharemos juntos", dijo Nattawut Saikua, un líder de las protestas, en un escenario en el campamento principal.

Dos edificios estaban en llamas en la periferia del campamento de protesta, un banco y un edificio gubernamental.

Wattanayagorn dijo que el objetivo de la operación era reforzar un cordón de seguridad en torno al campamento, y en "varias ubicaciones en Bangkok", lo que llevaría el resto del día.

Su comentarios parecieron indicar que el Ejército no está listo para expulsar a los manifestantes del campamento en una operación que muchos creen podría provocar muchas víctimas en ambos lados.

La posibilidad de una operación represiva contra el principal campamento de protesta ha aumentado la inquietud de que podría desencadenarse una agitación en otras partes de la capital y fuera de Bangkok.

Los manifestantes, en su mayoría procedentes de áreas rurales y urbanas de bajos recursos, son principalmente leales al ex gobernante Thaksin Shinawatra, un multimillonario populista condenado por corrupción que fue derrocado en el 2006 y ahora vive en un exilio autoimpuesto para evitar la cárcel.