Miércoles, 19 de Mayo de 2010

Una cumbre marcada por la economía

La UE y Latinoamérica quieren reformar el sistema financiero

ISABEL COELLO ·19/05/2010 - 01:00h

afp - El Ifema de Madrid albergó ayer a 60 jefes de Estado y de Gobierno.

"Una cumbre de aciertos y resultados". Así definió el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, la cumbre que ayer reunió en Madrid a 60 jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y la Unión Europea (UE). En tiempos de crisis global, pero con una América Latina reforzada por la forma ejemplar en que ha sobrellevado la recesión, la cita ha estado marcada por el contenido económico.

Entre la reanudación, tras cinco años de parón, de las negociaciones para un acuerdo comercial entre la UE y Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), pactada el lunes, y la firma, prevista hoy, del Acuerdo de Asociación con Centroamérica y de sendos tratados de libre comercio con Colombia y Perú, los líderes debatieron ayer nuevos instrumentos de financiación y la necesidad de reformar la arquitectura financiera mundial, así como la solidaridad con Haití. "La decisión más importante que hemos tomado es no olvidarnos de los ciudadanos de Haití", señaló Zapatero.

De la cumbre salió una nueva línea de financiación para América Latina, que podrá movilizar hasta 3.000 millones de euros para infraestructuras, y el compromiso de promover una asociación estratégica birregional. Se aprobó una declaración conjunta y un plan de acción.

No hubo debate sobre las cuestiones políticas controvertidas. No se habló de la crisis de los disidentes cubanos, ni de la patata caliente que sigue representando Honduras, cuyo presidente, Porfirio Lobo, no es reconocido por la mayoría de líderes suramericanos por haber sido elegido en unas elecciones avaladas por el régimen golpista. "Hubiera sido el colmo que Lobo viniera", insistió el presidente ecuatoriano, Rafael Correa.

En medio de mensajes optimistas, fue la presidenta argentina, Cristina Fernández, la que más metió el dedo en las llagas que separan Latinoamérica de Europa. Lo hizo al referirse a la reanudación de la negociación con Mercosur, al pedir menos proteccionismo y recordar que "algunos países europeos que temen por los subsidios agrícolas". Diez países europeos, encabezados por Francia, ya han calificado de amenaza el reinicio de conversaciones).

Los inmigrantes

Y lo volvió a hacer al hablar del "trato discriminatorio" a los inmigrantes. Fernández dijo que los países desarrolla-dos les están convirtiendo en "adversarios o enemigos" cuando "llevan a cabo trabajos que los ciudadanos del país de acogida no quieren". Zapatero recogió el guante. "Hemos debatido el impacto de la crisis sobre los inmigrantes. Nos preocupa. Nos hacemos cargo", dijo.

La ausencia del presidente de Venezuela, Hugo Chávez rebajó el potencial de tensión. Pero los presidentes de Ecuador y Colombia no se abstuvieron de comentar la decisión de la justicia ecuatoriana, que el lunes indicó que en los próximos días le llegará al candidato presidencial colombiano y ex ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, la notificación sobre la acusación penal contra él por autorizar el bombardeo en Ecuador de un campamento de las FARC en el que murió su número dos, Raúl Reyes.

"Decidirá la Justicia, pero lo objetivo es que ocurrió un delito. Ahí están los cadáveres", señaló Correa. "Reyes era un asesino que secuestraba a ciudadanos colombianos. Damos toda nuestra protección y solidaridad a Santos", remachó el presidente colombiano Álvaro Uribe.