Miércoles, 19 de Mayo de 2010

La emisión de deuda española pierde atractivo

España paga 52 millones más que hace un mes por financiarse en los mercados

PILAR BLÁZQUEZ ·19/05/2010 - 01:00h

José Manuel Campa, secretario de Estado de Economía.

La primera emisión de deuda pública española tras el plan de ajuste del Gobierno no levantó pasiones entre los inversores, a pesar de que se presentó con un atractivo interés.

El Tesoro no consiguió su objetivo de colocar letras a 12 y 18 meses por un importe de entre 6.500 y 7.500 millones de euros. Tras la subasta de ayer, la cantidad adjudicada se quedó en 6.435 millones, por debajo de la estimación más conservadora, a pesar de que la rentabilidad casi duplicó la de la emisión anterior. En el curso de la subasta, el Tesoro decidió quedarse por debajo del objetivo precisamente por el elevado tipo de interés que se exigía por la emisión y para limitar el sobrecoste. Sus responsables confían en que en próximos díasse relajen las tensiones en los mercados y la financiación sea más asequible.

El aumento de la rentabilidad exigida fue muy llamativo. En el caso de las letras a 12 meses, España pagará un 1,699% por los 4.359 millones adjudicados ayer, frente al 0,904% que pagó en la emisión anterior hace sólo un mes. Para las letras a 18 meses, el tipo de interés ascendió hasta 2,05% para los 2076 millones que se colocaron ayer. Hace sólo un mes se había pagado un 1,18%, por una emisión de las mismas características. La subida de tipos de ayer supone un sobrecoste para España de 52,1 millones de euros en intereses respecto a lo que lo que le costó hace sólo un mes.

El numero de peticiones, que técnicamente se denomina ratio de cobertura, estuvo algo por encima de lo esperado. Pero la demanda fue inferior a la que se había conseguido en las emisiones de este tipo a lo largo de los tres últimos meses. Se pidieron 1,26 veces las letras a 12 meses y 1,33 veces las letras a 18 meses.

"Sin duda ha sido una subasta floja", reconocieron fuentes gubernamentales, quienes también aseguraron que "dado los precios y la situación de tesorería, fue el Tesoro el que decidió no cubrir los objetivos previstos".

Tensiones

El mal resultado no pilló por sorpresa ni al Gobierno ni a los expertos en renta fija, y hubo coincidencia en que "las tensiones en los mercados monetarios han afectado". A pesar de lo que pudiera parecer en un principio, el resultado de la subasta de ayer no está relacionado con el plan de ajuste del gasto aprobado por el Gobierno la semana pasada. "El problema es que la liquidez en el mercado de renta fija es muy escasa. No sólo para la deuda pública, también las emisiones de deuda privada son casi nulas en las últimas semanas", explica Miguel Arregui, analista de la consultora AFI.

Las tensiones en la zona del euro de las últimas semanas y las caídas bursátiles han hundido también la confianza entre los bancos para prestarse dinero unos a otros. En una reacción similar a la que tuvo tras la caída de Lehman Brothers, la banca ha preferido en las últimas semanas hacer acopio de dinero ante posibles problemas de liquidez y eso ha taponado la operativa habitual. "El Banco Central Europeo está haciendo un gran esfuerzo para evitar que el sistema colapse, pero la falta de liquidez se ha reflejado claramente en la emisión de ayer", explica Arregui.

Más allá de la coyuntura puntual de esta semana, los problemas del Estado para hacer frente a los compromisos de la deuda pública se acrecientan conforme avanza el año. Hasta ahora, se han emitido 79.988 millones de los 220.00 previstos para 2010. Esta no sería una mala proporción si no fuera porque los vencimientos a corto plazo se acumulan. En los dos próximos meses el Tesoro debe refinanciar 32.843 millones de euros.